La ofensiva mediática contra Venezuela apuesta por consolidar en la mente colectiva de los latinoamericanos y el mundo una imagen pedestre, elemental, del presidente Maduro, a quien se han propuesto presentar como una persona ignorante y aun supersticiosa. El corolario sería, entonces, el desmoronamiento del sustrato humanista del chavismo, de la Revolución Bolivariana y del proceso de integración de las naciones de América Latina al margen del interés de negocios de gente de Estados Undisos. Quienes saben de medios, de comunicación política, no caen en esta trampa evidente contra la República Bolivariana y su necesidad de avanzar al socialismo. Falta saber si, entre los públicos, las recetas fascistoides de tiempos de la Guerra Fría no prenderán, plantea Luis Bruschtein, del bonaerense Página 12. teleSUR
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