Decenas de familiares de los 359 presos muertos en el incendio de una cárcel hondureña en la noche del 14 de febrero buscan respuestas. Desesperados por la lenta entrega de cuerpos, muchos de ellos se abalanzaron este lunes sobre bolsas de cadáveres colocadas en la calle frente a la morgue de Tegucigalpa.** ATENCIÓN: INCLUYE IMÁGENES QUE PUEDEN AFECTAR LA SENSIBILIDAD DEL ESPECTADOR. **
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