Nada puede borrar la perpetua sonrisa de Silvio Berlusconi. El Primer Ministró italiano se reunió ayer con su homólogo somalí, en mitad de la tormenta producida por las diversas acusaciones en torno al caso Rubi. Lo que Il Cavaliere no ha podido evitar es que uno de sus principales apoyos, el Vaticano, comience a darle la espalda. ... http://es.euronews.net/
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