00:04Cronopio
00:11Amanece en la era de los dinosaurios, y de su madriguera sale el cronopio,
00:15un mamÃfero de apenas 15 centÃmetros con dos colmillos de sable.
00:20Nada lo detenÃa, olfateaba cada rincón del bosque y hasta trepaba los troncos,
00:26siempre buscando algo que comer.
00:31SalÃa con hambre, olfateaba entre las hojas y perseguÃa escarabajos a toda velocidad,
00:36zigzagueando como un rayo diminuto entre la hojarasca.
00:38Su mundo era de gigantes.
00:40El giganotosaurus medÃa 12 metros, y él, entero, apenas lo mismo que uno de sus dientes.
00:47Con las patas delanteras cavaba sin parar, tierra volando por los aires,
00:51buscando las larvas y gusanos escondidos bajo el suelo.
00:56Él es el scratch de la vida real, solo que el cronopio llegó mucho antes.
01:01Vivió hace 99 millones de años, en plena era de los dinosaurios.
01:06La lluvia se juntaba en las huellas del giganotosaurus,
01:09y esas huellas gigantes eran sus abrevaderos.
01:13Las crÃas nacÃan ciegas y diminutas, escondidas al fondo de la madriguera.
01:18La madre salÃa a cazar y regresaba corriendo a darles de mamar.
01:23Su gran enemigo era el buitre raptor, un dinosaurio cazador que lo acechaba entre los helechos.
01:29Si no lo olfateaba a tiempo, no volvÃa a casa.
01:33Cruzaba el arroyo saltando de piedra en piedra, sin detenerse nunca.
01:38En su mundo, quedarse quieto un segundo de más era un lujo que no podÃa darse.
01:43De dÃa, su refugio era un tronco hueco y oscuro.
01:47Ahà dormÃa escondido, a salvo de los gigantes que rondaban el bosque.
01:53En 2006, en la buitrera, Argentina, aparecieron sus cráneos,
01:57de apenas 3 centÃmetros con los sables intactos tras 99 millones de años.
02:03Su nombre viene de los cronopios de Cortázar, y ese bostezo lo dice todo.
02:08En la era de los gigantes, hasta el más pequeño llevaba sables.