A principios del siglo veinte, una mujer respetable no salía a la calle pintada. Un fabricante de pelucas que maquillaba a los actores de cine le vendió a todas la cara de las estrellas… y la palabra que daba vergüenza se volvió costumbre.
Sigue a Ojos de Lobo: el valor que casi nadie ve.
#maquillaje #belleza #historia #ojosdelobo