Una masiva marcha contra la inmigración irregular reunió a más de 100.000 personas en Londres, convocadas por el activista de extrema derecha Tommy Robinson. En respuesta, unas 5.000 personas participaron en una contraprotesta antirracista. La policía desplegó un amplio operativo para evitar enfrentamientos. Aunque el evento fue mayormente pacífico, se registraron incidentes aislados y nueve detenciones. La protesta reavivó el debate sobre el aumento del discurso antiinmigración y su impacto en la sociedad británica. FUENTE: La República