El presidente de Chile, Gabriel Boric, condenó como “un inaceptable linchamiento” los incidentes en Avellaneda que dejaron heridos y más de 100 hinchas chilenos detenidos. Aseguró que “nada justifica un linchamiento” y que se protegerán los derechos de los afectados. El mandatario anunció el envío del ministro del Interior, Álvaro Elizalde, a Buenos Aires para acompañar a los heridos y monitorear la situación de los detenidos. FUENTE: La República