Ozzy Osbourne, ícono del heavy metal y voz de Black Sabbath, falleció a los 76 años rodeado de su familia. El legendario artista dejó una profunda huella en la historia de la música con su inconfundible estilo y legado artístico. Su último adiós llegó semanas después de un emotivo concierto junto a sus compañeros de banda. Con éxitos como Iron Man y Crazy Train, Ozzy fue más que una estrella: fue una figura inmortal del rock. Reconocido por múltiples premios y homenajes, su legado perdura tanto en los escenarios como en el corazón de sus millones de seguidores.