00:10El cuento de Rodolfo Walsh
00:30Marcos se sintió confrontado con esta demostración.
00:34¿Qué otra cosa podía hacer?
00:36Henry ha hecho cualquiera sobre abrir los brazos para recibirla
00:40y guardarla hasta su vieja ignoriosa edad,
00:43saludando a la derecha y saludando a la izquierda
00:46y saludando especialmente al centro,
00:48donde vos estabas, mi querido sobrino Collins,
00:51por quien mire de tan viejos.
00:53Y esto resultaba acaso para siempre la pregunta
00:56que semanas más tarde formularía que era así.
00:58¿Qué necesidad tenía de saludar?
01:01Entre tanto hubo alguno que no quiso sobrevivir a una culminación
01:05que experimentó ese instantáneo deseo de la muerte,
01:09inseparable de la extrema dicha,
01:11y cayó ocho metros desde una ventana,
01:14agitándose en alegría sobre unos manteborrales donde no murió.
01:18Se llamaba Cannes.
01:20Allí acabó la felicidad,
01:22tan buena mientras duraba,
01:24tan parecida al pan, al vino y al amor.
01:27Recuperado Vinti,
01:29sacudió al saludante Malcom con un masazo a Ligas.
01:33Y mientras Malcom se doblaba tras una muestra de sorpresa y de dolor,
01:38el pueblo aprendió.
01:39Y mientras Giriti lo arrastraba en la punta de sus puños
01:43como en los cuernos de un toro,
01:45el pueblo aprendió que estaba solo.
01:47Y cuando los puñetazos que sonaban en la tarde
01:50abrieron una llaga impurable en la memoria,
01:52el pueblo aprendió que estaba solo
01:55y que debía pelear por sí mismo,
01:57y que de su propia entraña sacaría los medios,
02:00el silencio, la astucia y la fuerza,
02:03mientras un último golpe
02:05lanzaba al querido tío Malcom del otro lado de la cerca,
02:09donde permaneció insensible
02:11y un héroe en la mitad de camino.
02:14Entonces, el senador Vinti volvió
02:17y con la primera sombra de la noche en los ojos
02:20miró una sola vez la higiene de caras
02:23majestuosamente calladas y de banderas muertas,
02:26se persignó y entró rápido.
02:28¡Gracias!