Impulsada por el enorme talento de su equipo creador, la película de Antonia Sofía Silva trasciende la etiqueta del cine de animación. "El canto del jaguar" es un manifiesto político y humano contra la asimilación forzada. Es un ejercicio de empatía y una exigencia rotunda para que el país voltee a ver a las comunidades indígenas desplazadas, recordándonos que su voz y su memoria seguirán rugiendo, con o sin permiso de la gran ciudad.