Durante más de 30 años… un asesino jugó con la policía.
Les enviaba cartas. Se burlaba de ellos.
Describía sus crímenes con detalles escalofriantes.
Se hacía llamar… BTK.
“Bind, Torture, Kill”… Atar, Torturar, Matar.
Pero lo más aterrador no era lo que hacía…
Sino quién era en realidad.
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