Parece un conejito submarino, pero en realidad es una babosa marina llamada Jorunna parva. Sus “orejas” son en realidad rinóforos, órganos que le ayudan a detectar sustancias en el agua, y esa parte peludita de atrás son sus branquias.
Uno de los animales más adorables y raros del océano. 🌊🐇