En Europa la gran sequía generada por el calor extremo ya golpea a los alimentos, la energía y la economía. Las altas temperaturas en la región han dejado de ser únicamente una emergencia ambiental. El fenómeno meteorológico de el niño se intensificará durante los próximos meses y se extenderá al menos hasta febrero de 2027 con una probabilidad cercana al 100%, según advirtió la organización meteorológica mundial.