Hay cumpleaños que no se olvidan jamás y el de Manuel Escribano este año quedará grabado para siempre. Tras sufrir un desgarrador percance en la plaza de La Merced en Huelva frente a un toro de Miura, de 15 centímetros en el músculo tibial, el diestro ha tenido que cambiar cualquier fiesta por una habitación de hospital. Lejos de dejarse vencer por el dolor o el desánimo, el sevillano ha sacado fuerzas para soplar las velas desde la propia camilla, demostrando una serenidad admirable. Él mismo ha confesado a sus seguidores que no era el lugar donde imaginaba estar, pero que se siente profundamente feliz de estar rodeado de los suyos y de poder seguir celebrando la vida, esté donde esté. Las imágenes de este instante tan íntimo revelan la cara más humana, vulnerable y valiente del torero en un contraste de sensaciones único. ¡No te pierdas el impactante vídeo donde muestra cómo celebra su día con la mejor de las sonrisas!
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