00:00Título del episodio 2. Raíces que no se mueven.
00:03Bienvenido de nuevo a este espacio de reflexión, un lugar para detenerte, respirar y escuchar lo que Dios quiere decirte
00:10hoy.
00:10En el episodio anterior hablamos de sembrar en fe sin desmayar.
00:14Hoy quiero llevarte un paso más allá y hablarte de lo que sucede cuando la tormenta llega mientras esperas esa
00:19cosecha.
00:20Hoy hablamos de raíces que no se mueven.
00:22Hay un versículo que se ha vuelto refugio para millones de personas a lo largo de la historia
00:26y está en Jeremías 17, 7-8, bendito el varón que confía en Jehová y cuya confianza es Jehová.
00:33Porque será como el árbol plantado junto las aguas, que junto la corriente echará sus raíces,
00:38y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde, y en el año de sequía no
00:43se angustiará ni dejará de dar fruto.
00:45Fíjate en algo importante. El texto no dice que ese árbol nunca enfrentará calor ni sequía.
00:51Dice que, aun en medio de ellos, su hoja permanecerá verde.
00:55La diferencia no está en la ausencia de la tormenta, sino en la profundidad de la raíz.
01:00Todos vamos a atravesar temporadas de sequía.
01:03Puede ser una sequía económica, donde el trabajo escasea y las cuentas no cuadran.
01:08Puede ser una sequía emocional, donde el desánimo pesa más de lo que las palabras pueden explicar.
01:14Puede ser una sequía espiritual, donde sientes que horas y horas, y el cielo parece guardar silencio.
01:20La pregunta que este pasaje nos hace no es si vendrá la sequía, sino, ¿dónde están plantadas tus raíces?
01:26Un árbol que sólo tiene raíces superficiales cae con el primer viento fuerte.
01:31Pero un árbol plantado junto a la corriente, con raíces profundas,
01:35sobrevive porque su fuente de vida no depende de lo que ve en la superficie,
01:38sino de lo que recibe en lo profundo, donde nadie más puede ver.
01:42Así es la fe que sostiene.
01:43No es una fe que depende de que todo salga bien,
01:45sino una fe que se alimenta directamente de Dios, incluso cuando las circunstancias no cambian.
01:51El Salmo 1 minuto y 3 segundos describe una imagen muy parecida sobre el varón bienaventurado
01:55que medita en la ley de Dios de día y de noche.
01:57Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,
02:00que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae, y todo lo que hace, prosperará.
02:05Nota que ese árbol no sólo sobrevive, sino que además da fruto en su tiempo.
02:09No antes, no después, en su tiempo.
02:13Esa espera no es señal de abandono divino, es parte del proceso natural del crecimiento.
02:18Piensa en Job.
02:19Lo perdió todo, su familia, su salud, sus bienes.
02:23Y aún así, en medio del dolor más profundo que un ser humano puede atravesar,
02:28declaró en Job 1 y 15,
02:29He aquí, aunque el me matare, en el esperaré.
02:32Esa no es una fe ingenua ni superficial.
02:35Es una raíz que ya estaba profundamente plantada mucho antes de que la tormenta llegara.
02:41Piensa también en los discípulos en la barca, en medio del mar embravecido,
02:45mientras Jesús dormía en la popa.
02:47El relato de Marcos 4 y 39 nos cuenta que Jesús se levantó,
02:51reprendió al viento, y dijo al mar,
02:53Calla, enmudece.
02:54Y cesó el viento, y sobrevino grande bonanza.
02:58La tormenta no tomó a Jesús por sorpresa,
03:00y tampoco te tomará por sorpresa a ti si tu raíz está anclada en él.
03:04Hay otro pasaje que vale la pena traer aquí,
03:07la historia del apóstol Pablo en Hechos 27,
03:09cuando el barco en el que viajaba fue azotado por una tempestad tan violenta
03:13que ya se perdía toda esperanza de salvarse.
03:15En medio de ese caos, un ángel le dijo a Pablo que no temiera.
03:19Pablo no detuvo la tormenta,
03:21pero sí mantuvo su raíz firme en la promesa recibida,
03:24y esa raíz sostuvo no sólo su fe,
03:26sino la de todos los que estaban con él en el barco.
03:28A veces tu raíz profunda no sólo te sostiene a ti,
03:31se convierte en sostén para quienes atraviesan la tormenta contigo.
03:35Esto nos enseña algo esencial,
03:37las raíces se cultivan en tiempos de calma,
03:40para que sostengan en tiempos de tormenta.
03:42Si esperas a que llegue la crisis para empezar a buscar a Dios,
03:45la raíz todavía será débil.
03:48Aplicación práctica
03:49Primero, identifica en qué está anclada tu confianza hoy.
03:53Un buen ejercicio es preguntarte,
03:55Si esto que tengo desapareciera mañana, ¿seguiría teniendo paz?
03:59Segundo, elige un tiempo fijo cada día,
04:02aunque sean sólo cinco minutos, para leer su palabra y orar.
04:06Tercero, recuerda que tu raíz sigue conectada a la corriente,
04:10aunque no lo sientas en el momento.
04:11Y cuarto, si hoy tú eres quien está firme,
04:14tu raíz también puede sostener a alguien más.
04:16Una llamada, un mensaje, una oración compartida
04:19puede ser el ancla que otra persona necesita hoy.
04:22Oremos juntos.
04:23Señor, quiero ser como ese árbol plantado junto a la corriente.
04:28Perdóname por las veces que puse mi confianza en cosas que se secan con facilidad.
04:32Hoy decido enraizarme más profundamente en ti,
04:35no sólo cuando llega la tormenta,
04:37sino cada día, en lo ordinario, en lo callado.
04:41Dame raíces que no se muevan,
04:42para que mi fruto llegue a su tiempo.
04:44En el nombre de Jesús.
04:46Amén.
04:47Que esta semana eches raíces más profundas en su presencia.
04:51Nos escuchamos en el próximo episodio.
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