Más de 86.000 personas viajarán de media cada día durante agosto en los cerca de 500 vuelos directos que conectan Italia y España. Es una cifra superior a la población de ciudades italianas como Como o Fiumicino. Este elevado volumen de viajeros supone un importante desafío para la introducción de controles recíprocos en las fronteras entre ambos países europeos, según un análisis de Corriere elaborado a partir de datos oficiales y plataformas especializadas.La conexión aérea entre Italia y España constituye una de las rutas más transitadas de Europa y desempeña, además, un papel fundamental en las comunicaciones intercontinentales. A los pasajeros que se desplazan directamente entre ciudades de ambos países se suman miles de viajeros que utilizan sus principales aeropuertos como puntos de conexión para continuar sus trayectos hacia otros destinos fuera de Europa o regresar al continente.Los datos de Eurocontrol, la agencia europea encargada de coordinar el tráfico aéreo, reflejan el crecimiento de estas conexiones. Entre el 31 de julio y el 6 de agosto de este año, se registró una media de 540 vuelos directos diarios entre Italia y España, en ambos sentidos. Esta cifra representa un incremento del 9% respecto al mismo periodo del año anterior y del 25% en comparación con 2019, antes de la pandemia.El aumento del tráfico también se refleja en el número de pasajeros. Según los datos proporcionados a Corriere por Cirium, empresa especializada en el análisis del transporte aéreo, las compañías han puesto a la venta durante agosto alrededor de 2,9 millones de asientos en vuelos directos entre los dos países.Con una ocupación media de los aviones superior al 92%, se estima que casi 2,7 millones de pasajeros viajarán entre Italia y España a lo largo del mes, lo que equivale a más de 86.000 viajeros diarios.
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