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  • hace 3 minutos
Entre todas las decisiones, medidas e iniciativas que han definido el segundo mandato de Donald Trump, desde la política comercial y la inmigración hasta los despidos de miles de funcionarios, sus conflictos con las universidades o sus enfrentamientos con los medios de comunicación, hay una que ocupa un lugar especialmente destacado en su discurso: el gran salón de baile de la Casa Blanca.Desde que presentó el proyecto, una obra faraónica cuyo coste asciende a cientos de millones de dólares y que tiene un enorme valor simbólico, Trump ha hablado de esta futura sala para eventos con un entusiasmo poco habitual incluso para él. No se trata simplemente de una ampliación del complejo presidencial para acoger recepciones, grandes celebraciones y actos oficiales con mayores medidas de seguridad. Para el presidente, el proyecto se ha convertido prácticamente en una obsesión.En comparecencias, entrevistas, actos de campaña e incluso reuniones con líderes extranjeros, Trump ha encontrado numerosas ocasiones para hablar del tamaño del salón, la altura de sus techos, los mármoles, su capacidad para recibir a miles de invitados o el aspecto que tendrá una vez terminado.El ballroom es, sin duda, uno de sus proyectos estrella y una pieza fundamental del legado físico con el que Trump pretende pasar a la posteridad, junto a otras iniciativas que han llevado su nombre a edificios, infraestructuras y otros espacios.Por eso, el enfrentamiento con los tribunales tiene una importancia especial. Este viernes, por dos votos frente a uno, un panel de tres jueces del Tribunal de Apelaciones del Circuito de DC ratificó el fallo dictado en abril por otro magistrado federal, que ordenaba detener buena parte de las obras del salón hasta que el Congreso autorizara expresamente el proyecto.Los jueces Patricia A. Millett y Bradley N. Garcia, nombrados por Obama y Biden, recordaron en su opinión mayoritaria que “el presidente es un inquilino temporal, no el propietario, de la Casa Blanca”. La jueza Neomi Rao, designada por Trump, discrepó y emitió un voto particular.

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