La renovada ofensiva de la Casa Blanca, liderada por Marco Rubio, destapa el rostro de un Plan Cóndor 2.0 que, bajo el manto de la "seguridad hemisférica", busca asfixiar a las naciones soberanas y aplastar el pensamiento progresista en la región. Este giro imperial retoma la esencia de la Guerra Fría para perseguir gobiernos autónomos y satélites, evidenciando que Washington no tolera proyectos de independencia latinoamericana. teleSUR