Dieciséis años después de conquistar el primer Mundial en Sudáfrica, la selección española volvió a hacer historia y Madrid respondió con una celebración multitudinaria para homenajear a los nuevos campeones del mundo. Miles de aficionados acompañaron al autobús descubierto durante su recorrido por las principales calles de la capital, desde el Palacio de la Moncloa hasta la plaza de Cibeles, donde se instaló un gran escenario para poner el broche final a una jornada inolvidable.La fiesta comenzó con actuaciones musicales de artistas como Aitana, Viva Suecia, Lola Índigo y Ana Mena, que animaron a los asistentes antes de la llegada de los protagonistas. Poco después de las diez de la noche, los futbolistas subieron al escenario uno a uno, siguiendo el orden de sus dorsales y acompañados por canciones elegidas especialmente para cada uno. Muchos de ellos saludaron a la afición entre aplausos y bailes, mientras que otros, como Marc Pubill, se animaron incluso a cantar con el micrófono.Uno de los momentos más emotivos llegó con la aparición de Álex Baena, que celebró su 25 cumpleaños sobre el escenario portando la Copa del Mundo. El público le sorprendió cantándole el "Cumpleaños feliz", convirtiendo el instante en uno de los más especiales de la noche. También destacó la entrada de Ferran Torres al ritmo de El tiburón y la del capitán Rodri Hernández, quien tomó el micrófono para celebrar el título junto a los miles de aficionados congregados en Cibeles.El seleccionador Luis de la Fuente fue el último en aparecer. Tras interpretar unos versos de Quijote, agradeció el apoyo recibido durante todo el campeonato y recordó que el éxito pertenecía también a la afición. La celebración alcanzó otro de sus puntos culminantes con Marc Cucurella, que volvió a interpretar su ya popular canción, haciendo cantar a una plaza abarrotada y poniendo el broche de oro a una noche histórica para el fútbol español.
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