Las primeras ayudas humanitarias comenzaron a llegar por vía aérea a las comunidades afectadas por las intensas lluvias e inundaciones en el departamento de Gracias a Dios, donde la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) y las Fuerzas Armadas de Honduras coordinaron el traslado de al menos 3,000 libras de víveres para atender a las familias damnificadas.