00:00No consiste más que en un monóculo sin cristal.
00:03Monóculo sin cristal con el cual yo veo las cosas de relieve
00:07y en anotando todo lo que tienen de extraordinario.
00:12Monóculo sin cristal es la obsesión de miseridumbre
00:15porque no comprende cómo se puede usar durante el trabajo.
00:19Para los salones tengo como invención de última hora
00:23el monóculo de Nuevo Rico.
00:26Monóculo de Nuevo Rico que brilla bajo la luz espléndida de las arañas
00:30y que le da a uno un tono de varón, de varón de algo.
00:34Con estos dos elementos sencillos voy siguiendo la ruta de las cosas.
00:39También dependen mis observaciones de cómo observo vis a vis la realidad de la vida.
00:46Por ejemplo, mis observaciones del corral.
00:49Yo sé hacer el canto del gallo que es una cosa que casi todo el mundo sabe.
00:53Pero estas otras cosas más sencillas del corral.
00:57Por ejemplo, este despertar en la tarde caliginosa de todo el gallinero.
01:15Esos gritos de locura que brotan del corral caliente por agosto.
01:24Son alborotos de todo el pueblo,
01:26que son la raya con que se señala toda la dimensión del paisaje.
01:31Todas estas observaciones de realidad, unidas a mi monóculo sin cristal,
01:36dan la base sincera de mi estética.
01:38Pero, para los discursos, tengo otro elemento inapreciable.
01:43Elemento que lleva tras mí las multitudes.
01:46Porque cuando se posee la mano convincente,
01:50la multitud va detrás de esa mano.
01:52Cuando se dice la multitud por ahí, la multitud sigue ese camino.
01:56El orador ha de tener esta mano, hinchazón de la elocuencia.
02:01Y esta mano produce también un efecto sedante en el público cuando le aconseja paz.
02:08Produce las grandes cuestaciones cuando esta mano se dirige siempre a él en un son de petición.
02:16Esta mano caza las ideas como mariposas,
02:20cogiendo a hacer el ambiente y redondeando la oración gracias a cómo las ha cazado.
02:26Esta mano sirve para señalar cinco razones, por ejemplo.
02:30Se puede usar de ella para decir, por cinco razones tenéis que seguir este camino.
02:36Cinco razones tengo para deciros esto.
02:39Todo el mundo, ante tamañas razones, baja la cabeza apabullado.
02:44Esta mano sirve para en la tempestad del público calmarla plenamente.
02:49Y por fin, cuando el orador ya está próximo al final de su discurso,
02:56sirve para preparar su planear.
02:59Porque esta cosa que tiene el orador de aviador se remonta,
03:03parece que va seguro en sus palabras.
03:06De pronto se rompe la cabeza en una de ellas.
03:08Señala la caída en barrena en esa palabra que le falla.
03:12Pero el orador que se domina, espera el momento en que planear.
03:18Y entonces su mano va trabajándose, va descendiendo, va señalando el párrafo final.
03:27Esto suele ser muy largo en los aviadores,
03:28porque buscan terreno a propósito,
03:31como también lo es en los aviadores, que negritan su terreno a dos.
03:35El orador, entonces, ve que hay en la mesa un tintero, un vaso de agua,
03:41tiene miedo de caer en el tintero o en el vaso de agua.
03:44Y entonces, con gran lentitud, para no caer tampoco en una pluma en punta,
03:51el orador tomando sus medidas, concentrándose,
03:56coloca su mano sobre la mesa.
03:58Gracias.
04:00Gracias.
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