Skip to playerSkip to main content
  • 2 days ago
Valle Salvaje Capitulo 443 Valle Salvaje Episodio 443
Transcript
00:02This transgressor of the matrimonial order will remain seated on the cross until I consider it.
00:08She will be praying the rosary and praying to God his clemency.
00:15Just a few months he promised you love eternally to that woman who is being outraged,
00:19to that woman who is being humiliated.
00:20But Aurelio, Manuela, Guzmán y Castro?
00:22The same.
00:22Primo, are you sure of this? You know who is your father.
00:25We're going to be able to die definitively Adamasoy and Victoria.
00:29It was really so nocivo for my health that I would continue to be a baby.
00:33The only thing I know is that this is a preparado that only needs to be taken in the first
00:37weeks of Preñez.
00:39I've been able to do with my daughter.
00:40Speaking of her brother,
00:42the sablillas that run on her supposed romance with a baby,
00:46they are quite intrigued.
00:47That Pepa had made a lot of illusions,
00:49and I would like not to be able to go to the theater for my fault.
00:51But what will you think when I see her there?
00:53What will you think?
00:55Well, you'll like to go to the theater with a good friend.
00:58I will be a good friend.
00:59Come to me.
01:00I will send you.
01:03You will send me.
01:04You will send me.
01:04A nadie.
01:05That's the end of you.
01:06I will send you.
01:07No, that's not. No, that's not. I will send you to...
01:09I will send you to...
01:09Señorita Salcedo Velacruz.
01:10I thought your orders had been clear.
01:13Very clear.
01:13But I decided that I will not make you the best case.
01:15I will send you on the road and take you with your mother.
01:18You have taken the daughter of the daughter of the little girl.
01:20She's a little girl.
01:21Me la llevé, pero solo para llevársela a mi hermana.
01:23ÂżHa pasado algo que debes saber?
01:24Me temo que sĂ­.
01:25Algo que tengo la obligaciĂłn de contarle.
01:27Hay algo relacionado con ella que me duele en lo más hondo.
01:31Yo se lo contaré.
01:37¿Me podéis decir de una vez por todas qué es lo que está pasando aquí?
01:43Todo lo que le ha contado Luisa es cierto.
01:48PerdĂłneme si no he sido honesta con usted desde el principio.
01:54Estás a tiempo de remediarlo, pero solamente si me eres sincera.
01:58Descuida, Cisela.
02:00Pero no solo le pido su perdĂłn.
02:03También le suplico que me deje estar cerca de María.
02:08AsĂ­ lo necesito.
02:08RosalĂ­a, no...
02:09Deja terminar a tu hermana, Leonor.
02:11No te comprendas, RosalĂ­a.
02:14¿Por qué ibas a querer estar cerca de mi niña?
02:21Porque así puedo sentirme más cercana a la niña que perdí.
02:28Don Rafael sepa que no hace mucho yo...
02:34Yo di a luz a la que iba a ser mi Ăşnica hija.
02:45ÂżA la que iba a ser, dices?
02:50AsĂ­ es.
02:55La ha criado.
02:58Erina, te la he estado buscando.
03:00¿Ha ocurrido algo? ¿Dónde está Doña Matilde?
03:02No, Matilde está en la alcoba durmiendo.
03:05Pero...
03:06Me gustarĂ­a aprovechar para hablar a solas con usted.
03:10Con permiso.
03:14Veo usted muy preocupado.
03:16SĂ­.
03:16Lo cierto es que lo estoy.
03:18Por...
03:18Por Matilde y por mi hijo.
03:24Lo Ăşnico que podemos hacer ahora es esperar...
03:27A ver cómo evoluciona Doña Matilde.
03:29Ya se lo he dicho.
03:30Sí, sí, lo sé, lo sé, lo sé.
03:31Pero, Benigna, por más que usted me lo repita, yo no voy a quedarme conforme.
03:34No podemos esperar de brazos cruzados.
03:37¿Y qué quiere que haga?
03:38Para empezar, me gustaría que mañana mismo volviese usted a examinar a mi esposa
03:41y se asegurase de que...
03:42de que no ha habido el mĂ­nimo cambio tras abandonar el brevetizo.
03:46AĂşn es pronto para siempre.
03:47Eso me da igual.
03:48Benigna, no perdemos nada por comprobarlo.
03:50Y asĂ­, si se da el caso, puede usted paliarlo a tiempo.
03:54No sé si esto está en nuestras manos.
03:57Me temo lo que pueda pasar.
03:58Benigna, escĂşcheme bien.
03:59No voy a guardar a la providencia.
04:02Si le ocurre algo malo a Matilde será culpa suya.
04:09Lo Ăşnico que podemos hacer ahora es estar listos para cualquier escenario.
04:14No, no, no. AquĂ­ solo hay un escenario.
04:16Y es que muy pronto tengamos a nuestro hijo en brazos y podamos quererlo y cuidarlo.
04:20Don Atanasio.
04:22AsĂ­ que, por favor, haga todo lo necesario para que eso ocurra.
04:31Don Atanasio, por mucho que usted se niegue a aceptarlo, no hay nada que pueda hacer.
04:37Ni yo ni nadie.
04:41Ojalá en unas semanas a su esposa se le empiece a notar su preñez y en unos meses su hijo
04:48llore por primera vez bajo este techo.
04:55Pero...
05:00Pero...
05:01Pero...
05:04Pero...
05:04La realidad es que no sé lo que puede pasar.
05:07Si su hijo no está tan fuerte como esperamos, podría ocurrir lo peor.
05:21No hay nada que pueda llenar el vacío que queda después de que la muerte te arrebate a tu hija.
05:30Lo siento mucho, RosalĂ­a.
05:34MuchĂ­simo.
05:38Ni siquiera puedo imaginar cĂłmo te has de sentir ahora.
05:44Solo una madre que ha vivido tan horrible experiencia puede saberlo.
05:51No es justo que una madre no pueda cuidar de su hija.
05:56Como no lo fue que su esposa se fuera de este mundo sin poder cuidar de la suya.
06:08No.
06:10No es justo, no.
06:14Pero creo que si hay alguien que puede comprenderme...
06:20Ese es usted, don Rafael.
06:24Cuando veo a su hija...
06:29Tengo la necesidad de mimarla.
06:34Si quiere echarme...
06:39Hágalo.
06:41Pero ha sido tan bueno con nosotras...
06:46que debĂ­a saber la verdad.
06:53No, por supuesto que no te voy a echar, RosalĂ­a.
06:57Lógicamente después de escucharte no.
06:59Se lo agradecemos mucho.
07:01La verdad, un momento que no he terminado.
07:05No te voy a echar.
07:06A ti tampoco, Leonor.
07:11Pero sí que tenéis que comprender que esto no se puede volver a repetir.
07:17Tienes que ser razonable, RosalĂ­a.
07:18Por más que intentes jugar...
07:21Eres la madre de MarĂ­a, no eres la madre de MarĂ­a.
07:26Y no se volverá a repetir.
07:34Me lo estáis poniendo muy difícil.
07:38Porque entiendo tu sufrimiento. Lo comparto incluso.
07:41Créeme.
07:44Y no quisiera por nada de este mundo acrecentarlo.
07:48Pero los tres tenemos que tener muy claro una cosa.
07:53Mi hija está por encima de todo.
07:57Lo comprendo.
08:01Me alegro que asĂ­ sea.
08:04Porque si...
08:05Si se vuelve a repetir algo semejante, y os lo digo con todo el dolor de mi corazĂłn...
08:13Tendré que tomar medidas.
08:16Descuide.
08:18He aprendido la lecciĂłn.
08:20Y le estamos muy agradecidas, don Rafael.
08:23Una vez más ha vuelto a demostrarnos que...
08:26Tiene un corazĂłn noble y generoso.
08:30Y no le entretenemos más.
08:32Con su permiso.
08:53El corazĂłn de Dios.
08:54En laoma, es el corazĂłn nosotros.
09:00Lo dejen.
09:10El corazĂłn de Dios.
09:12Si se vuelve a repetir...
09:13El corazĂłn del corazĂłn.
09:14El corazĂłn realmente enmedia.
09:14Lo dejen de Dios.
09:21Don Aurelio pensaba que a estas horas ya se habrĂ­a retirado a sus aposentos.
09:25¿Por qué? ¿A quien madruga Dios le ayuda? Pero nada se dice de quien se acuesta temprano.
09:33Estaba en la capilla con mis oraciones, pero antes de acostarme quería comprobar que doña Victoria seguía cumpliendo su castigo.
09:42Ella hace un buen rato que la estoy observando y allĂ­ sigue arrodillada junto a la cruz.
09:50Ver como purga sus faltas alegra el alma.
09:55Sí, la verdad es que ya me he cansado de este espectáculo.
09:58¿Por qué no nos sentamos y me acompaña con un licor o con lo que le apetezca?
10:03Le acompañaré gustoso, pero no quiero tomar nada.
10:06Muy bien, usted mismo. Beberé por los dos.
10:14SĂ­, retĂ­rate.
10:23Aprovechemos para hablar de temas más agradables que este enojoso asunto.
10:29ÂżSabe? Me sigue sorprendiendo que su encantadora hija aĂşn no tenga pretendiente.
10:36SĂ­, pero no hay prisa. No hay prisa. Si por mi fuera entregarĂ­a mi Manuela a Dios antes que tener
10:44que escoger entre hombres.
10:46No tenga duda de que sería más que bien recibida en el seno de la iglesia.
10:57Monseñor.
10:59Él estaba buscando.
11:00PodrĂ­a haberlo hecho en la capilla. AsĂ­ habrĂ­amos orado juntos.
11:04No son oraciones lo que quiero pedirle. Lo que quiero pedirle son explicaciones sobre lo que está ocurriendo en mi
11:10templete a estas horas.
11:12¿Qué diferencia hay respecto a otras?
11:15Si esa mujer pasa la noche en la intemperie podrĂ­a caer gravemente enferma. Usted es consciente de ello, Âżverdad?
11:20No exagere, don Rafael. Esa mujer es muy fuerte.
11:24Y le aseguro que hay penitencias mucho peores.
11:27¿Y no cree que doña Victoria ha tenido suficiente castigo?
11:32ÂżNo cree que ha sufrido ya bastante?
11:35Porque a mĂ­ no me cabe ninguna duda de que esa mujer estarĂ­a dispuesta a disculparse con usted y en
11:39pĂşblico.
11:41Y así será cuando cumpla su castigo.
11:45Una noche a la intemperie no va a matarla y le ayudará a mortificar su alma y acoger la humildad
11:52que hasta ahora no ha conocido.
11:54La justicia de la iglesia no es la de los hombres.
11:58No es justicia lo que estoy presenciando yo aquí, Monseñor.
12:03Atribuiré tales palabras a su juventud, pero permítame que le dé un consejo.
12:10No es recomendable oponerse a mi voluntad. Representa la de Dios.
12:16Descuide.
12:17Descuide, don Aurelio. Estoy convencido que don Rafael le ha entendido.
12:25Puedo al menos preguntarle a usted cuánto tiempo le llevará todo esto.
12:29Porque permĂ­tame decirle que empiezo a pensar que ha venido usted simplemente a castigar en lugar de hacer justicia o
12:35investigar.
12:36A veces es lo mismo.
12:39AsĂ­ que le recomiendo que cuide sus palabras.
12:43No tenga que juzgar a alguien más además de a doña Victoria.
12:47Porque usted puede comprender que yo no puedo permitir que esa mujer esté en tal estado mientras esté en mis
12:52dominios.
12:53No son estos asuntos que tengan que ver con su ducado, sino con Dios.
12:59Sea como sea.
13:03Lo Ăşnico que le estoy pidiendo es que termine pronto.
13:05Lo único que le estoy pidiendo es que el hombre se atreve a llamarse hombre de Dios cuando mantiene tamaño
13:26castigo contra mi tĂ­a.
13:28Su tĂ­a va a pasar una noche de perra.
13:30¿Qué tú me dirás, Luisa?
13:33Arrodillada y a la intemperie.
13:36No se acabĂł.
13:38ÂżDĂłnde? ÂżDĂłnde se supone que va?
13:40Pues a cantarle las 40 a ese obispo.
13:42Pero ha perdido la razĂłn.
13:43No, la razón la habría perdido si me quedara de brazos cruzados ante tamaño injusticia.
13:47Señorita, no hay nada que solucionar.
13:48Ya veremos si tras el escándalo que pienso organizar en palacio cambian o no, le parece.
13:52Pero piénselo un poco, por favor.
13:54Lo Ăşnico que va a conseguir es empeorar las cosas tanto para usted como para su tĂ­a.
13:57ÂżAcaso pueden empeorar las cosas para mi tĂ­a?
14:00Por mucho anillo que lleve el obispo ya demostrĂł ser muy cruel.
14:03La verdad es que ha dado sobradas muestras de su mal carácter.
14:07No puedo olvidar la amenaza que me hizo esta tarde.
14:09ÂżLo ve?
14:11Es mejor contenerse.
14:13¿Y qué puedo hacer para ayudar a mi tía?
14:15Pues mire, me temo que lo Ăşnico que podemos hacer es rezar para que el calvario cabe pronto.
14:23Ojalá el obispo vuelva pronto a Burgo.
14:28Bueno, ¿y cómo está Pedrito? ¿Cómo está llevando toda la situación?
14:33Pues ya sabes cĂłmo es, Luisa.
14:36Ya.
14:37Intenta demostrar una madurez que no corresponde a su edad.
14:41Pero yo sé bien que sufre.
14:45Mi Pedrito leñe.
14:47Con el buen corazĂłn que tiene.
14:53Yo para mantenerle al margen, pues le he prohibido que se asome a la campa para que no tenga que
14:59ver a nuestra tĂ­a ni escuchar los comentarios que hacen de ella.
15:03Es que qué pena.
15:05Qué pena que la gente pueda ser tan cruel.
15:07Que hay situaciones que sacan lo peor de cada uno.
15:12No, es que lo siento, Luisa, pero yo no puedo permitir que mi tĂ­a se quede congelada y fuera.
15:17Señorita, no hay nada que hacer.
15:18Bueno, al menos puedo llevarle una manta o algo de caldo caliente.
15:21Pero piensa en la represalia, por Dios.
15:23Que me dan igual.
15:27Vaya.
15:28Pero tenga cuidado, por favor.
15:30No vas a detenerme.
15:31No.
15:32Me ha demostrado ser cerca como una mula.
15:35Pero hagamos una cosa.
15:37Mientras usted va a atender a su tĂ­a, yo me voy a quedar aquĂ­.
15:40Pegar a la ventana asegurándome de que el obispo no sale de palacio.
15:43Si es asĂ­, le sirvo.
15:45Gracias, Luisa.
15:47Venga, no pierda el tiempo.
16:00ÂżAlejo?
16:02ÂżNo te esperaba tan tarde aquĂ­?
16:10Ay, no me digas que has venido a ver Evaristo.
16:13AsĂ­ es.
16:14Leine.
16:16¿Qué?
16:16Pues que me lo lleva con mis hermanos.
16:18Es que con todo lo que está pasando, la mejor decisión es llevarlo con ellos.
16:21Por lo menos una temporada.
16:24Pues me da un poco de pena no haber podido despedirme de él.
16:27Pero creo que has hecho bien.
16:30No es bueno que el niño viva rodeado de tanto odio.
16:32El pobre no se querĂ­a ni ir.
16:34Normal.
16:36No es fácil alejarse de ti.
16:37Bueno, también le dolió por ti.
16:39También te echas de menos.
16:43¿Y tú qué le has dicho?
16:45Pues que su padre tiene mucho trabajo en las tierras, pero que...
16:49Que tiene muchas ganas de verlo.
17:10Sí, señor.
17:12Sí, señor.
17:14Misericordia de estas pecadoras.
17:39No hable, doña Victoria.
17:42Aprovecha para beber.
17:43No hable, doña Victoria.
17:45No hable.
17:55No hable.
17:57No hable.
17:58No hable.
17:59No hable.
18:00No hable.
18:01No hable.
18:03No hable.
18:07No hable.
18:12Ni siquiera alguien como usted merece un castigo asĂ­.
18:28No hable.
18:30No.
18:31No.
18:31No hable.
18:32No.
18:34No.
18:34No.
18:34No.
18:35No.
18:37No.
18:38No.
18:38No.
18:38No.
18:39La verdad es que he pasado una noche terrible. Estaba cansada de dar vueltas en la cama.
18:43Y a mí también. Me ha costado conciliar el sueño.
18:49Yo creo que a todos nos afecta la terrible situaciĂłn que estamos viviendo en el valle.
18:55SĂ­. SĂ­, son unos tiempos convulsos.
18:58¿Convulsos? Es terrible ver el escarnio público que está sufriendo la pobre doña Victoria.
19:05Oiga, oiga, Marqués. ¿Usted qué opinión tiene de lo que está sucediendo? Porque es que es un escándalo.
19:11SĂ­, no hay mejor manera de definirlo, Âżno? Y supongo que ya no se debe hablar de otra cosa en
19:17toda la regiĂłn.
19:18Eso sĂ­, no ha llegado ya el rumor a la corte.
19:22¿Y cree que tardará mucho en levantársele el castigo, doña Victoria?
19:26Bueno, eso a mí no debe preguntármelo. Eso es cuestión del obispo.
19:30Ya. ¿No como le había visto usted hablar con tanta cercanía con él? Lo he visto.
19:39SĂ­, pero son imaginaciones suyas. No es cercanĂ­a. Si no respeto...
19:44No, claro. Ya hemos visto que es una figura muy importante.
19:49Aunque en ocasiones no estemos de acuerdo porque toma decisiones demasiado severas.
19:56La veo usted muy interesada en el destino de doña Victoria, ¿no?
20:01Déjeme advertirle. Espero que no se vea tentada en auxiliarla.
20:08No. Ni se me ocurrirĂ­a contradecir al obispo. Ni se me pasarĂ­a por la cabeza.
20:14Ah, es que temĂ­a, temĂ­a que corriera usted a ofrecerle agua o alimento.
20:19Esas excepciones se las tengo que dejar a los buenos samaritanos. La gente de bien, como yo, tiene que saber
20:25cuál es su sitio.
20:28Ay, por favor, cambiemos de asunto. Que nos vamos a amargar el desayuno. Siéntese.
20:36Cuénteme. ¿Cómo está su Manuela?
20:38ÂżYa la ha visto, el galeno?
20:40SĂ­. Me alegra decirle que su torcedura sigue su proceso. No hay complicaciones.
20:46Ay, cĂłmo me alegro.
20:48He de decirle que Manuela ha destapado una parte de usted que me encanta. Se nota que se deshace por
20:57ella.
20:57En eso tengo que darle la razĂłn. Tengo una debilidad especial por mi reina Mora.
21:04Es normal. Aunque todos intentamos negarlo, siempre sentimos predilecciĂłn por uno de los hijos.
21:12Sí. En su caso, ¿cuál es el favorito?
21:17Tengo que decĂ­rselo. Mi Braulio. Sus hermanos son adorables. Adorables.
21:24Pero es que él, él, tiene una... honradez y unos valores ejemplares.
21:37SĂ­, parece un buen muchacho.
21:38No, el mejor, no lo dude, Márquez, el mejor. La familia que tenga la suerte de emparentar a su hija
21:44con mi hijo.
21:47Será una familia muy afortunada.
22:07¿Quién soy?
22:09Felicita de mi novio, que siempre anda asustándome.
22:12Pensé que mi voz te había confundido.
22:14¿A qué me has confundido y tú con esa voz de tonto?
22:17Bueno, quizás este beso consiga que me perdones por el sobresalto.
22:26Pues no, que sepas que no lo has conseguido.
22:28Bueno, en tal caso, déjame que te ayude con esto.
22:29No, puedo yo sola.
22:32Pepa.
22:34Que no quiero que te metas enfregado por mi culpa. TĂş eres el mayordomo de Palacio.
22:38Y ahí está tu sitio, no aquí ayudando a una criada.
22:42Descuida, que lo tengo todo controlado.
22:44Además, el obispo ha salido. Así puedo darme un respiro.
22:48No, mira, que como te pille vagueando, te puede causar problemas. Ya sabemos cĂłmo se la gastan.
22:52Tú tranquila, que por muy obispo que sea, yo no respondo ante él.
22:54Bueno, no tientas la suerte. Que no quiero verte como doña Victoria.
22:57Que no te preocupes. Que ya marcho a la faena.
23:01Tan solo querĂ­a volver a disculparme por no haber podido ir contigo al teatro.
23:05¿Qué tal lo pasaste?
23:07Divinamente. Vamos, me gustĂł una barbaridad.
23:10Ojalá pueda volver a verla contigo.
23:13Pues mientras esté el obispo en Palacio, no cuente con ella.
23:18¿Y Martín qué te ha dicho? ¿También se lo pasó bien?
23:22Supongo.
23:23Pero por las constantes demandas del obispo no he podido hablar con él.
23:29Pero quizás podamos preguntarle ahora.
23:31Bueno, déjale que está ocupado.
23:33¡Martín! ¡Ven aquí, amigo!
23:38¡Qué casualidad! Justo estábamos hablando de ti.
23:41¿Eh? ¿Qué tal lo pasaste en la obra?
23:48Eh...
23:48Bien, bien. La obra bien. Muy entretenida.
23:51Me alegro que pudieras ir con Pepa. Te debo una.
23:54Quizás si se da la ocasión podemos ir los tres juntos.
23:57SĂ­, bueno, ya veremos.
24:00Yo disculpadme que tengo que ir a por vos al gallinero para don Amadeo.
24:03Eso, no le hagas esperar que ya sabes cĂłmo es.
24:08ÂżSabes?
24:10Me habrá encantado ir contigo al teatro.
24:12Bueno, ya habrá una ocasión.
24:32Señorita Manuela, créame que siento interrumpir su lectura.
24:36No hace falta que se disculpe.
24:38Siempre es un placer verla.
24:40Pase.
24:47ÂżCĂłmo sigue su pie?
24:49Mi pie, bien.
24:50Pero bueno, es un tema bastante aburrido.
24:53ÂżPuedo hacer algo por usted?
24:56Ha visto a don Rafael.
24:57Me ha asomado a su alcoba y a la biblioteca, pero no he tenido fortuna en ninguno de los dos
25:01sitios.
25:02Yo aquĂ­ enclaustrada, de poco me entero.
25:06Supongo que habrá tenido que salir para atender algún asunto.
25:09Sí, parece lo más probable.
25:12Espero que regrese pronto.
25:13Era urgente que hablara con él.
25:17ÂżPor su rostro parece grave?
25:19ÂżAcaso ha sucedido algo?
25:21No, nada que usted no sepa ya.
25:24Mi tĂ­a tiene que seguir cumpliendo el castigo de ese cruel obispo.
25:27SĂ­.
25:28A mí también me ha sorprendido verla esta mañana a la intemperie.
25:32Pensé que había hecho noche en palacio.
25:34No, y cuando me enteré de que no iba a ser así, me faltó tiempo para llevarle comida y una
25:38manta para abrigarle.
25:40Bien hecho.
25:41No, pero mi tĂ­a me lo prohibiĂł en cuanto me vio.
25:44TemĂ­a que el obispo endureciera su castigo.
25:47De igual manera, su gesto le honra, señorita Bárbara.
25:52Pero no es suficiente.
25:54Por eso quiero hablar con don Rafael, para que interceda a su favor.
25:58Su padre no le ha contado nada de la prolongaciĂłn del castigo.
26:02De ninguna manera.
26:04Sepa que mi padre no me cuenta nada que resulte violento, desagradable.
26:08Me trate igual que cuando tenía 10 años.
26:12Pero le puedo asegurar que si hubiera sabido que su tĂ­a seguĂ­a con tal maltrato, le hubiera mostrado mi indignaciĂłn.
26:21Desde luego.
26:22Es que es inhumano, absolutamente desproporcionado, innecesario.
26:27Hablaré con mi padre para que intente poner algo de cordura.
26:33Por lo que sĂ­ tiene buena relaciĂłn con don Aurelia.
26:37Se lo agradezco.
26:40Demuéstralo.
26:41Siéntese ahí conmigo.
26:43Hagámonos compañía mientras espera el duque.
26:59AsĂ­ puede aprovechar para preguntarme lo que quiera.
27:06¿Preguntarle sobre qué?
27:07¿Sobre qué va a ser, señorita Bárbara?
27:13La última vez que hablamos de Leonardo, me quedé con la sensación de que quería preguntarme algo.
27:21No se equivoca.
27:22Pero si no lo hice fue porque no sé si debería hacerlo.
27:26Para vencer tales dudas, voy a intentar adivinarlo.
27:31QuerĂ­a saber cĂłmo fue la boda.
27:33ÂżNo es cierto?
27:37Al parecer lee en mĂ­ como en un libro abierto.
27:42Tan solo trato de ponerme en su lugar.
27:45Si lo hace entender a que, por un lado, quiera saberlo, pero por el otro no sé si me hará
27:51más daño saberlo.
27:52Créame.
27:54No le va a hacer más daño del que ya le hace.
28:02Me escucho.
28:05La boda fue bonita.
28:08Con todo tipo de detalle y cuidado.
28:11Pero le faltaba algo.
28:14¿El qué?
28:20No habĂ­a felicidad en los novios.
28:25Mi hermano no se casó con la mujer que él desea.
28:34Créame que me duele escucharlo.
28:39Yo ya no tenĂ­a a Leonardo, pero me consolaba pensar que ellos eran felices.
28:48Señorita Bárbara.
28:50¿Cuanto más la conozco?
28:52Más me gusta lo que veo.
28:56Y por eso no se preocupe.
28:58Mi hermano e Irene son todo lo felices que el camino que les han impuesto les permite.
29:21ÂżHa mandado llamarme, madre?
29:23AsĂ­ es, Braulio.
29:24Llegas en el momento perfecto para tomarte el té conmigo.
29:27Madre, pues no tengo ni ganas de tomarme el té ni tiempo.
29:30Debo volver al pajar.
29:31Tengo muchĂ­simo trabajo todavĂ­a.
29:32Ay, el trabajo, el trabajo.
29:34El trabajo puede esperar.
29:36¿Qué clase de crueldad sería no dejar que un trabajador se tomara un merecido descanso?
29:41Aunque le cueste creerlo, no son muchos los jornaleros que acostumbran a dejar el trabajo para irse a tomar el
29:46té de la tarde.
29:47Bueno, porque ellos no tienen tu posiciĂłn.
29:49Ni una maravillosa madre a la que atender.
29:51Así que, por favor, deja de protestar y siéntate inmediatamente.
30:01Andá, dime, hijo.
30:04¿Sabes algo de doña Victoria?
30:07Pues, por lo que tengo entendido, el obispo ha salido esta misma tarde del valle para continuar con sus investigaciones.
30:14Y, por lo que me ha dicho Alejo, Rafael está esperando que regrese para que cierre de una vez por
30:18todas el escándalo.
30:18Ay, ojalá. Me parece espantoso que todavía no le hayan levantado el castigo.
30:27¿Y me ha llamado solamente para interesarse por doña Victoria?
30:31No. Me sabe muy mal por esa mujer. Pero hay otras cosas que me interesan. Como, por ejemplo, si ha
30:40habido algún avance con la señorita Manuela.
30:46Si ya sabĂ­a yo que era mejor no preguntar.
30:48Bueno, pero ya lo has hecho. Así que venga, contéstame.
30:54Pues, madre, siento decepcionarla, pero su plan está condenado al fracaso.
30:58¡Shh!
31:00A partir de ahora, esta palabra queda totalmente prohibida.
31:03¿Cuál? ¿Fracaso?
31:04¡Shh!
31:05Madre, que no tengo nada que hacer con esa joven que es imposible.
31:08Que por mucho que me esfuerce, jamás lograré conquistar su corazón.
31:11Bueno, hijo, es que si vas con esos ánimos tan negativos, suerte tienes que tienes una madre que te aconseja.
31:16Madre, ¿qué cómo hago para que le entre en la cabeza que se acabó?
31:19Que va a tener que buscar otra forma de conseguir que se nos paguen esa deuda, que no pase por
31:23enamorar a Manuela.
31:24No te rindas, hijo. Es que te olvidas que estas cosas no son tan rápidas. Llevan su tiempo.
31:29Madre, que ni en un millar de años conseguiría conquistarla.
31:32¡Santo cielo! ¿Cómo te asusta Manuela de Guzmán?
31:36Que no me asusta, madre. Pero lo que no puede ser, no puede ser. Y lo que no se puede
31:41es forzar a una persona a enamorarse de ti. No se puede.
31:44¡Claro! Pues yo estoy diciendo al contrario. Que vayas paso a paso.
31:50Yo sé por su padre que la quiere a su lado. Así que Manuela de Guzmán va a pasar una
31:54buena temporada aquĂ­.
31:55Y cuando se encuentre mejor del pie, tú la vas a invitar a un sitio que yo te diré.
32:02Madre...
32:02Y lo vas a hacer como se tiene que hacer, dándolo por hecho.
32:06Que eso no va a pasar, madre.
32:07¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?
32:09Porque jurarĂ­a que Manuela ya se ha fijado en otro hombre. En mi primo lejos.
32:25Siendo yo muy joven, pasó una compañía de teatro por el pueblo. Y me gustó tanto que hasta hice una
32:31prueba para marcharme con ellos.
32:33ÂżAh sĂ­? ÂżCĂłmo le fue?
32:37Fatal. Entre que apenas pude aprenderme el texto, hijo, pero que entonces casi no sabĂ­a leer.
32:45Y lo nervioso que me puse, me dijeron que no valĂ­a ni para sujetar la lanza.
32:51Pues ya lo siento, don Amadeo.
32:53SĂ­. La verdad que fue una pena.
33:00Qué gran actor perdió la escena española ese día.
33:08Bueno, pero ha sido injusta en la vida.
33:20¿Vosotros qué? ¿Eh?
33:23ÂżDisfrutaste de la funciĂłn?
33:28SĂ­, sĂ­, sĂ­.
33:32No sabes cuánto me alegro.
33:37La verdad es que no esperaba que llegue ahĂ­.
33:41A estas alturas pudieras ir a ningĂşn sitio con Pepa.
33:44Me habéis demostrado que sois más maduros de lo que yo pensaba.
33:50¿Sabes qué, Martín?
33:52Ah, no quisiera yo meterme donde no me llaman.
33:55Pero llegados a este punto...
33:59No seré descabellado que asistieras a la boda de Francisco.
34:06Don Amadeo, perdón, ¿les queda algo de café?
34:09SĂ­.
34:10AhĂ­ tienes el puchero.
34:12SĂ­rvete lo que desees.
34:14Bueno, te voy a dejar ya por unas hierbas.
34:17Vigila lo que tenga en el fuego.
34:18ÂżEh?
34:19Por supuesto.
34:27MartĂ­n.
34:28ÂżEh?
34:29¿Cómo estás?
34:31Aunque por esa cara tan agria dirĂ­a que no mucho mejor que la Ăşltima vez que hablamos.
34:35¿Cómo está?
34:41Gracias por ayudarme a cargar con todo esto.
34:45Te dirĂ­a que ha sido un placer de no ser por lo que hemos visto.
34:49Ay, calla.
34:50Que se me sigue poniendo la piel de gallina al recordarlo.
34:52Deberíamos habernos alejado un poco más del templete.
34:54Que ya sabe lo que dicen.
34:56Ojos que no ven, corazĂłn que no siente.
34:58Si es que yo no me puedo creer que doña Victoria siga cumpliendo castigo.
35:01Mira que esa señora no es santo de mi devoción, pero es que me conmueve lo que está pasando.
35:06¿Por qué eres más buena que el pan, Pepa?
35:09No digas eso.
35:10Que tú también has sufrido al verlo en tal estado.
35:13¿Hasta cuándo va a durar toda esta barbaridad?
35:15Pues no sé.
35:16Esperemos que en cuanto vuelva al obispo se apiade de esa desdichada.
35:21Pues esperemos que no retrase su vuelta.
35:24Yo no deberĂ­a estar deseando que vuelva.
35:26Porque ya te digo yo que de quien no se va a apiadar es de uno.
35:30¿Te tiene más miedo que un toro?
35:32Te aseguro que más jornadas puede dar, monseñor.
35:34Que en cuanto ponga un pie en palacio voy a tener que estar a su completa disposiciĂłn.
35:38Y no sé cuándo podré volver a verte.
35:43Pues en ese caso aprovecharemos ahora que podemos estar juntos.
36:00Pues pocas ganas me dan a mĂ­ de volver a palacio ahora.
36:05Es tu recompensa porque por fin te hayas olvidado y haya entrado en razones de que entre MartĂ­n y yo
36:10podĂ­a haber algo.
36:11Te aseguro que sufrĂ­a como un tonto solo de pensarlo.
36:13Pues te lo mereces por desconfiado.
36:17Pues mira que no es propio de uno andarse con tonterĂ­as, Âżeh?
36:20Pero debe ser que eres mucha mujer para mĂ­.
36:24La rea, ¿y por qué dices tal cosa?
36:27Porque nunca soñé con tener una mujer como tú.
36:30Tan guapa.
36:31Tan lista.
36:33Tan fuerte.
36:34Tan fuerte, dice.
36:36Te aseguro que todavĂ­a me duele la cara de la rea aunque me soltaste.
36:39Pues yo sabré lo que te esperas y me di cuenta.
36:42No descuida que creo haber aprendido la lecciĂłn.
36:55¿Y cómo encontraste a Martín cuando te acompañó al teatro?
37:00Yo creo que él también pasó un buen rato.
37:03Ojalá.
37:04Porque después de casarnos,
37:06lo segundo que más deseo en este mundo es que las cosas vuelvan a estar como antes con Martín.
37:11Sí, a mí también me encantaría.
37:14Pues un buen comienzo serĂ­a que MartĂ­n acudiese a nuestra boda.
37:19Ya lo viste que no está muy dispuesto.
37:22Bueno, puedo volver a hablar con él.
37:25Tal vez esta vez le convenza.
37:36Si a mĂ­ me gustarĂ­a sentirme dichoso por el compromiso de mi mejor amigo al cual considero una hermana.
37:42Pero lo cierto es que no puedes.
37:44Pues no.
37:45Por mucho que intento engañarme, pues...
37:48Sigo enamorado de Pepa.
37:51Y me siento el peor de los traidores por sentirme asĂ­.
37:56Mira que yo entiendo tal fidelidad hacia tu amigo.
37:59Pero por lo que me has contado, Pepa y tĂş estabais en relaciones antes.
38:03Y Francisco empezĂł tratos con ella sabiendo que tĂş seguĂ­as enamorado.
38:10No sé a dónde quieres llegar, Leonor.
38:12Pues a que a lo mejor deberías dejar de sentirte tan culpable y empezar a preguntarte qué es lo que
38:17quiere Pepa realmente.
38:19¿Qué es lo que quiere ella?
38:22Tal vez esté esperando exactamente lo mismo que tú.
38:25No sé, a lo mejor...
38:26A lo mejor anhela en secreto que vayas y...
38:28No, no, no. Es que eso no puede ser posible.
38:31ÂżCĂłmo puedes estar tan seguro?
38:33Porque de ser asĂ­ ella ya me habrĂ­a dicho algo.
38:36¿Por qué?
38:37TĂş no le has dicho a ella cĂłmo te sientes desde que sabes lo de su compromiso.
38:40ÂżO sĂ­?
38:44Mira, si aceptas el consejo de una casi desconocida, yo no me quedarĂ­a con la duda.
38:51Porque puede que esta sea tu Ăşltima oportunidad.
38:55Es ahora o nunca.
39:05ÂżYa ha terminado el reconocimiento?
39:06SĂ­, hace un momento.
39:08Me habrĂ­a gustado estar presente.
39:10Mira...
39:11ÂżNo sabĂ­amos esperar ya?
39:13Descuido, descuido. Lo comprendo.
39:15ÂżY bien?
39:17La alegrada es saber que la exploraciĂłn ha ido bien.
39:20No he visto nada normal.
39:23A ver si esto te sirve para tranquilizarte un poco y dejar de tratarme como una enferma.
39:27Ya sabes que no puedo evitar preocuparme.
39:29Pues vas a tener que hacerlo.
39:31Porque si no es miedo que no nos viene bien a ninguno de los dos.
39:34No me vengas con la excusa de que cuando se trata de nosotros dos no lo puedes evitar.
39:40Pues me temo que era exactamente lo que iba a decir.
39:46¿Tú qué? ¿Qué tal tu día?
39:49Bien.
39:50Bien, pero no he podido llegar antes porque estaba trabajando con don Rafael hasta que...
39:55Ha aparecido el obispo y entonces sĂ­ que me ha pedido que les dejase a solas.
40:02Esperemos que don Rafael pueda abrirle los ojos y le retire el castigo a doña Victoria.
40:09No deja de sorprenderme tu bondad, Matilde.
40:12Después de todo el daño que te ha hecho esa mujer y tu honra es capaz de mostrar caridad por
40:18ella.
40:20Sí, no sé. Por más enfrentamientos que hayamos tenido, no le deseo ningún mal.
40:30Benigna, díganos qué más podemos hacer para que la preñe de mi esposa sea lo más tranquila posible.
40:35Lo que ya le he dicho otras veces. Reposo y evitar disgustos.
40:43Matilde, ÂżdĂłnde le duele?
40:45Matilde, ¿qué te ocurre?
40:55Dejemosla tranquila. Salgamos fuera.
40:58SĂ­. AsĂ­ nos la despertamos con nuestra charla.
41:13Esa niña es un tesoro, don Rafael. No le he chistado ni un momento para quedarse dormida.
41:19Y yo que me temo que es todo mérito tuyo. ¿Te sientes segura en tus brazos?
41:24Porque notará que la quiero. La verdad que ser vidora no puede pasar ni un día sin verlo.
41:30¿Y tú qué crees? Ella también te estaba esperando a ti.
41:34Bueno, he de reconocer que no he venido solamente a ver a MarĂ­a.
41:38ÂżAh, no?
41:40Es que me preocupa mucho la situación de doña Victoria. Estoy muy preocupada por Bárbara y Pedrito.
41:48Están muy afectados por la situación.
41:50Puedo imaginarlo, Luisa. Estamos todos igual.
41:53ÂżPero entonces no se puede hacer nada de nada?
41:56Yo te puedo asegurar que he intentado lo indecible para convencer a ese hombre.
42:01Ya. Conociéndole como le conozco no lo he dudado ni un momento.
42:04De hecho, acabamos de tener una buena conversaciĂłn ahora.
42:07Ah, pero yo pensaba que el obispo estaba haciendo sus averiguaciones fuera.
42:09Y así ha sido durante todo el día. Pero en cuanto entró por la puerta ya le abordé para rogarle
42:14por ella.
42:15Ah, disculpa, Rafael, pero no he podido evitar escuchar lo que has dicho.
42:23Espero que hayas podido hacer entrar en razones a dona Aurelio.
42:27La situaciĂłn que estamos viviendo es...
42:30Es bochornosa.
42:32Yo ya lo lamento, tĂ­a, pero no puedo responderle con total seguridad.
42:37Nos queda confiar en que acceda a mis demandas.
42:40Ay, que asĂ­ sea.
42:41Parece que la desgracia se está cebando con la pobre.
42:46Mira, algo parecido le ocurriĂł a una conocida mĂ­a.
42:49ÂżAh, sĂ­?
42:50Pero le acusaron de lo mismo.
42:53Parecido.
42:54Su marido se marchĂł con otra.
42:57Y al cabo de los años regresó de sus hijos.
42:59Si se vuelve a repetir algo semejante, y os lo digo con todo el dolor de mi corazĂłn,
43:06tendré que tomar medidas.
43:08Solo que no tiene la justicia y reserva a la mujer.
43:12¿Y qué fue al final de esa muchacha?
43:16Fue humillada pĂşblicamente.
43:19Madre mĂ­a.
43:21Triste destino este.
43:23No lo sabes bien, Rafael.
43:25Se le retiraron todos los tĂ­tulos y fue repudiada por todas sus amistades.
43:30Bueno, fue un auténtico escándalo que sacudió la villa de Madrid.
43:40Discúlpeme un momento, tía. Creo que mi niña está llorando. Voy a ver qué le pasa.
43:46Yo...
43:46Me acompaño.
44:04Este obispo parece un enviado del mismo demonio.
44:08Incluso se ha enfrentado a don Rafael cuando ha tratado de defenderla.
44:12Eso ha hecho lo que por mĂ­.
44:14Por supuesto.
44:16ÂżAcaso pensaba que se iba a quedar de brazos cruzados ante semejante injusticia?
44:21Todos en el valle estamos muy preocupados por usted, tĂ­a.
44:27AhĂ­ viene ese canalla seguro que arregĂł de darse en su sufrimiento.
44:30Ahora no le digas, tĂ­a.
44:31Ahora te lo juro.
44:34Señorita, márchese y déjenos solos.
44:38Luego volveré con usted.
44:47Alguien tendrá que meter en cintura a esta descarada.
44:53MĂ­reme a los ojos.
44:56ÂżNo me ha oĂ­do?
45:01Espero que la penitencia le haya venido bien para reflexionar.
45:06Los castigos a veces son necesarios para purificar el alma.
45:12Debe saber que mañana espero tener toda la información necesaria para encaminar la causa.
45:19Puede levantarse.
45:20Márchese a la casa pequeña.
45:21TĂ­a, ÂżcĂłmo dices?
45:26Lo que ha oĂ­do, de momento la penitencia ha terminado.
45:34TĂ­a, ya lo ha oĂ­do.
45:37Todo se ha acabado.
45:39AyĂşdame.
45:40AyĂşdame.
45:53TĂ­a.
45:55TĂ­a, por favor.
46:00Yo solo os dejé una cosa clara, solo una.
46:03Y es que esta situaciĂłn no podĂ­a volver a repetirse.
46:05Denos una Ăşltima oportunidad.
46:07No me va a temblar el pulso.
46:08¿Y sabes por qué?
46:09Porque esa niña que está ahí ahora mismo dentro para mí es sagrada.
46:12En el futuro será mejor, tal vez, que nos tratáramos como dos personas que se han conocido por casualidad en
46:18la corte.
46:18Lo prefiero asĂ­.
46:19Hay algo que don Atanasio ignora.
46:22Algo que quizá hubiese tenido que decir en el momento que ocurrió.
46:26Ya que me he de quedar mucho más tiempo aquí en el Valle Salvaje, he pensado que quizá podrías quedarte
46:32tú también algunos días.
46:34ÂżTe gustarĂ­a?
46:35No parece que te importe lo que pensemos ninguno.
46:37Porque eres incapaz de asumir uno solo de tus errores.
46:40Es que es como si quisieras separarte de la niña para siempre.
46:44¿Y cuál es nuestro siguiente paso?
46:46El primer paso es intentar...
46:51ÂżEstas son formas de entrar en casa ajena e interrumpir una conversaciĂłn?
46:56Lo han traĂ­do ustedes, Âżverdad?
46:57Si realmente quiere que le contestemos, deberĂ­a explicarse usted un poquito mejor.
47:03ÂżBasta?
47:04Me advirtiĂł, me dijo, lo que podĂ­a suceder si le retiramos y le hizo a Matilde.
47:09Ella me dijo que le sentaba bien, que era bueno para ella y para su hijo.
47:14Los testimonios por mĂ­ recabados y los indicios que he ido reuniendo apuntan en una misma direcciĂłn.
47:21En que alguien se aprovechĂł de la buena voluntad de otro semejante.
47:26ÂżAlguien?
Comments

Recommended