El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, ha generado un terremoto diplomático al declarar este miércoles que las tropas de su país no abandonarán el sur del Líbano. Esta firme postura supone un obstáculo de gran envergadura para las actuales negociaciones de paz entre Irán y Estados Unidos, que buscan estabilizar un Oriente Medio sacudido por la guerra y el cierre previo del Estrecho de Ormuz.
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