Un comando armado ejecutó un asalto coordinado contra tres sucursales bancarias y una casa de cambio en Paraguay, utilizando explosivos para vulnerar las cajas fuertes y sistemas de seguridad de las entidades financieras.
El ataque, perpetrado con alta precisión, dejó un rastro de destrucción en las localidades afectadas mientras el grupo delictivo logró evadir a las fuerzas de seguridad locales, desencadenando una intensa movilización policial en todo el país.
Las autoridades paraguayas se encuentran evaluando el monto total de lo sustraído y han iniciado investigaciones exhaustivas para determinar la identidad de los atacantes, cuyo modus operandi sugiere una planificación militarizada para este tipo de asaltos simultáneos contra instituciones financieras.