El viaje apostólico del papa a España ha concluido con un imprevisto de última hora en las Islas Canarias. Una incidencia en el sistema técnico ha obligado a detener momentáneamente en pista el avión en el que el Pontífice debía despegar desde el aeropuerto de Tenerife Norte (Los Rodeos) con destino a la Ciudad del Vaticano. El incidente ha provocado que tanto el Santo Padre como el Rey Felipe VI, quien le acompañaba en el interior del aparato tras haber subido para despedirse, hayan tenido que regresar a la terminal mientras los equipos de mantenimiento trabajan para solventar el fallo.
El Airbus 320 de Iberia tenía prevista su salida a las 15:20 hora local, aunque ya arrastraba un retraso previo de una hora acumulado por los últimos actos oficiales en la isla. Tras el embarque de las autoridades y el séquito, el capitán de la aeronave informó por megafonía de la situación real del aparato: "Pasajeros, les habla el capitán. Nuestro equipo de mantenimiento ha sugerido remolcar el avión para ponerlo cara al viento e intentar una nueva puesta en marcha del motor ya que el fallo se ha podido producir por un poco de viento en la cola".
El procedimiento técnico requiere el remolque del aparato para colocarlo contra el viento, dándole la vuelta, "para intentar una nueva puesta en marcha del motor, ya que el fallo se ha podido producir por el viento en cola. Vamos a hacer este intento, si fuera satisfactorio podremos iniciar nuestro vuelo", según ha indicado el comandante a los presentes.
A pesar de la incertidumbre técnica, la imagen en la terminal de Los Rodeos ha sido de absoluta normalidad y calma. El Rey Felipe VI y el papa han sido vistos regresando juntos a la terminal del aeropuerto "conversando y con gesto relajado" tras bajar del Airbus.
Junto a ellos también han descendido del avión algunos de los cardenales que acompañan al Pontífice en este viaje, destacando la presencia del secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, y el cardenal español Ángel Fernández Artime. Mientras se dirime si la incidencia puede solucionarse en el tiempo estimado de media hora, el personal de vuelo está atendiendo a los periodistas y al resto del séquito que permanece a bordo sirviendo agua.
La seguridad en torno a este desplazamiento es máxima. Se ha confirmado que, una vez que el avión pueda finalmente despegar, este irá "escoltado por dos cazas del Ejército del Aire y del Espacio" hasta que abandone definitivamente el espacio aéreo español.
Esta avería técnica no solo afecta al itinerario papal, sino que ha comprometido la operativa del aeropuerto canario. Se ha anunciado el retraso de varios vuelos comerciales en Tenerife Norte para garantizar que el espacio aéreo de la isla esté totalmente asegurado en el momento en que se produzca el despegue tanto del avión del Santo Padre como el del Rey. Las fuentes de la organización confían en que la incidencia se solucione a la mayor brevedad para retomar el plan de vuelo previsto hacia Roma.
Comentarios