Tras 1,376 días alejada del tenis profesional, Serena Williams regresó a las canchas y lo hizo con una victoria. Sin embargo, el momento más emotivo llegó después del último punto. En las gradas la esperaban su esposo, Alexis Ohanian, y sus dos hijas. Cuando Serena se acercó para abrazarlos, quedó claro que este regreso representa mucho más que una nueva aparición en el circuito. La mujer que conquistó 23 títulos individuales de Grand Slam vuelve en una etapa diferente de su vida, impulsada por la estabilidad, la felicidad y la fortaleza que ha encontrado junto a su familia.
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