00:01Aspirantes a la presidencia, ¿qué país quieren gobernar?
00:04Llegados a la última semana de campaña para la primera vuelta presidencial,
00:09el país está inundado de agresiones. Desde los actos de violencia, como el asesinato de miembros
00:15de la campaña de Abelardo de la Espriella, la vandalización de sedes de las campañas de
00:21Paloma Valencia e Iván Cepeda, hasta el mismo discurso de los candidatos y sus innumerables
00:27subalternos, la hostilidad es la moneda de cambio.
00:31Parecería como si la única manera de llamar la atención en este mundo dominado por algoritmos
00:37fuera incendiar las emociones de las personas, apelar a sus instintos más bajos, dibujar
00:43al contrincante como un enemigo deplorable y apostarle a la erradicación de las ideas
00:48contrarias, al menos desde el plano moral. Lo que despierta una pregunta, una vez pase
00:55el humo electoral, ¿qué país nos quedará para ser gobernado?
01:00No hubo deliberación. Además de la ausencia de debates, y con candidatos más cómodos
01:05hablando en espacios donde no hay contrapreguntas, ni se exponen visiones alternativas que harían
01:11bien en, por lo menos, escuchar y analizar, la referencia de una campaña a otra ha sido
01:17desde la confrontación y el ataque personal. A esto se han sumado, con bastante entusiasmo,
01:23el presidente de la república y varios de sus ministros. A pesar de la prohibición de
01:29participación en política, los miembros del gobierno no han perdido oportunidad para
01:33citar publicaciones de la oposición y utilizar adjetivos estigmatizantes en contra de sus
01:40candidaturas, dejando muy claro quién es el candidato preferido de la Casa de Nariño.
01:46Tampoco desde la oposición han dado muestras de decencia y buen trato. Han planteado el proceso
01:52democrático como una guerra espiritual. Han sembrado la idea de que esta sería la última
01:57elección en libertad si gana el candidato asfidrialista. E incluso han peleado entre
02:03ellos mismos acusándose de crímenes y bajezas. Son pocas las propuestas que se escuchan cuando
02:09el objetivo es ganar la mayor cantidad de interacciones en las redes sociales. Leer, por ejemplo,
02:14las cuentas de equis de los principales estrategas de sus campañas es entrar en un nido de desinformación,
02:21de manipulación y de mensajes que buscan posicionar la idea de que estamos al borde de un abismo
02:26catastrófico. No hay espacio para la mesura, para las posiciones complejas, para los diagnósticos
02:33que reconozcan que la realidad requiere múltiples puntos de vista para ser entendida. Estamos,
02:39entonces, sometidos a una elección donde prima la payasada, el meme y la ira. El problema
02:45es que esos discursos que promueven el odio van deteriorando la conciencia colectiva de que
02:50Colombia es un proyecto compartido, que los ciudadanos que piensan distinto no son enemigos,
02:56sino personas con las que necesitamos convivir. El enemigo es un concepto que se desdibuja con
03:03facilidad y que sirve para que las personas le teman a la diferencia y le huyan a la posibilidad de
03:10concertación. La romantización de la protesta social convertida en vandalismo lleva a una
03:17complicidad preocupante con la destrucción de espacios de las campañas, mientras en respuesta
03:22se posiciona la idea de que la única salida es la mano firme que arrase derechos ciudadanos.
03:28La supuesta superioridad moral de unos sobre otros, lejos de tratarse de una retórica elevada,
03:35no es más que otra manera de crear dicotomías donde hay buenos y malos, donde quienes no votan
03:41de cierta manera son ciudadanos con flaquezas. En medio de tanta agresión, ¿qué pasará cuando
03:49ya tengamos un nuevo habitante en la casa de Nariño y la otra mitad del país se sienta excluida?
04:05Gracias.
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