00:00Hijos de la Atlántida. Licántropos en los Andes Creepypasta 274.
00:06Triángulo amoroso entre una bruja, un demonio y una ministra vampira.
00:11Parte 1. El sol de la tarde agonizaba sobre el exclusivo sector de Polanco, en Ciudad de México,
00:18durante el segundo amanecer del nuevo año. La purga disfrutaba de las vacaciones concedidas
00:24por la directora general, Tatiana González, mientras la imponente jefa ogro ultimaba
00:29detalles en esas últimas 48 horas, sin haberse permitido un solo día de descanso.
00:35Tatiana resolvía el problema más apremiante de la purga, tanto dentro como fuera de la mansión,
00:41ahora sede principal del purgatorio en la tierra. No toleraba la indisciplina de sus unidades en
00:47los operativos y había decidido usarlo como catalizador para aliviar la tensión entre
00:51el demonio del Vaticano, la bruja Violeta y la ministra de los vampiros convertidos.
00:57Atravesó la mansión sin miramientos, subiendo por el ala este mientras los oricalcos se apartaban
01:02al notarla. Usó su olfato de mujer lobo para confirmar que Andrés y Violeta estaban donde
01:08siempre se reunía el primer equipo de purgadores, en la planta superior. Avanzó con paso imponente a
01:15pesar de su baja estatura y recorrió el tramo en un tercio del tiempo habitual. Sin anunciarse,
01:21apoyó la mano en el lector biométrico. El escáner la reconoció y le otorgó acceso total como directora
01:27general. Tatiana entró con mirada asesina. La atmósfera del salón del equipo de Lía se volvió
01:33densa al instante. La puerta se selló tras la loba y el silencio se impuso. Anuel, fiel a su costumbre
01:41burlona, estuvo a punto de lanzarle una broma, pero la expresión gélida de Tatiana le cortó las
01:47palabras en la garganta. ¡Ay, qué peligro! exclamó, buscando refugio detrás del lobo blanco como una
01:55niña que se esconde ante la furia de un adulto. Lía, líder del equipo y mano derecha de la
02:00directora, se tensó de inmediato. Su mirada reflejaba preocupación y desconcierto. Había
02:07hablado con Tatiana unas horas antes y no esperaba su visita, ni mucho menos su ira. Anuel, el problema no
02:14es contigo. Finge que no existes y no te pasará nada, dijo la jefa ogro sin mirarla. Los ojos
02:21lupinos de Tatiana se clavaron en Andrés y Violeta, que guardaban silencio. No necesitó levantar la
02:28voz, pero como licántropa decidió no contenerse. ¿Qué hijueputas les pasa a ustedes dos? ¿Acaso
02:35creen que un malnacido operativo es el puto lugar para arreglarse su 70 gran hijo de putas
02:40problemas de colegiales? Violeta intentó hablar, pero los gritos la obligaron a callar. En todo
02:46el puto oricalco está prohibido tener relaciones. Rugió Tatiana. Y yo acá les permito hacer lo que
02:53les dé la gana fuera de servicio, siempre que durante las dos perras horas del operativo se
02:57comporten como sicarios a sueldo que obedecen cada malnacida orden que doy. Pueden recoger flores juntos,
03:04meterse plomo por el culo o lo que sea que los haga sentir mejor. Pero durante la dosa de
03:09fésicas horas de misión, son mis putas fichas de ajedrez. Sus ojos brillaban dorados por la furia.
03:16Se acercó y la presión se intensificó con cada palabra. Andrés Rojas, cazador legendario,
03:22el que ha exterminado más vampiros convertidos que nadie. ¿Y no puedes controlarte con tu noviecita
03:28en plena misión? Me preguntaba por qué quedaban tantos sobrevivientes de tus míticas matanzas.
03:34Resulta que el demonio juega a la casita con su puta mujercita de cerebrada. Andrés se tensó.
03:41Como están tan pendientes de resolver sus malditas diferencias en tiempo de purga,
03:45voy a ayudarles a solucionarlas en sus vacaciones, dijo, empezando ya mismo.
03:51Violeta trató de intervenir, pero Tatiana no lo permitió. Ahórratelo. Si quieres opinar,
03:58usa la caja de sugerencias a la derecha de mi oficina, la que dice me importa una mierda asterisco.
04:04La vacío de vez en cuando, y cuando reconozco a alguien en ella lo invito para discutir cómo
04:09hacer que me importe aún menos lo que tenga para decir. Tatiana desbloqueó la puerta y salió. El
04:15eco de sus botas resonó por el pasillo mientras se alejaba. El silencio en el salón del primer equipo
04:21fue absoluto unos segundos hasta que la bohemia se atrevió a romperlo, asomando detrás del sillón
04:26y del cuerpo del enorme lobo blanco. ¿Ustedes se agarraron durante una misión? Preguntó incrédula.
04:34¿Son tan idiotas de hacerlo? ¿De verdad pensaron que la jefa ogro no lo vería y escucharía todo el
04:39espectáculo? Se giró hacia Lía con una sonrisa socarrona y un suspiro de alivio.
04:46Menos mal que esta vez no fuimos tú y yo, dijo Anuel, y la risa se contagió.
04:51Lía le devolvió la sonrisa cómplice mientras sacudía la cabeza y le hizo un gesto a Oscar para
04:57que sacara una unidad de sangre helada de la nevera. Anuel se sentó junto al dios de la
05:02muerte atlante con fingido temor. ¿Qué pasó, grandote? Se supone que le das cariñitos diarios
05:10a la jefa ogro para que venga de mejor humor. ¿O esta mañana le fallaste? Soltó nerviosa,
05:16intentando aliviar la tensión. Oscar, con la unidad de sangre en las manos, sirvió dos copas y,
05:23con su típico humor negro, comentó. Dime una cosa, pulgas. ¿Qué hace el atormentador del
05:30purgatorio cuando la jefa se cabrea contigo? ¿Te transformas para correr más rápido? El
05:36comentario arrancó risas débiles de Lía y Anuel. El dios de la muerte atlante solo sonrió. Bueno,
05:43¿y ustedes qué están esperando? ¿A que Tatiana vuelva a putearlos y a multiplicar los insultos?
05:49Váyanse ya. Ordenó Lía, con una sonrisa en los labios que suavizaba la dureza de sus palabras.
05:56¿Y a dónde vamos? Preguntó Violeta, resignada, mientras veía a Lía recibir la copa de sangre
06:02de manos de Oscar. ¿Dónde más? Replicó Lía. A buscar a la jefa ogro, donde quiera que esté.
06:10Su castigo empieza ahora mismo y, como consejo, es mejor que la enfrenten rápido,
06:15antes de que se le ocurra un castigo peor. Sí, e intenten no morir, añadió Drex,
06:22cruzándose de brazos con una media sonrisa burlona. Si creyeron que la reprimenda de hace
06:28un rato fue dura, esperen a tener que darle la cara otra vez. Y si necesitan un consejo.
06:34Yo que ustedes me iría transformando desde ya. Andrés y Violeta se miraron con la misma
06:40resignación y salieron corriendo del salón. Los pasillos parecían interminables y, con cada
06:46segundo, la angustia crecía. Al avanzar, Violeta rompió el silencio incómodo.
06:52Andrés, lo siento de verdad, dijo entrecortada, las palabras aceleradas por la carrera.
06:59No me pude controlar, me consumieron los celos y los nervios por lo que pudiera decir Laura.
07:04Yo, en serio, lo siento. Que no te afecte ahora, Violeta, respondió él. Ya pasó. Tenemos que
07:13solucionarlo, y luego iremos a hablar con la ministra. Finalmente divisaron la silueta de
07:18Tatiana rumbo a los polígonos techados del patio lateral de la mansión. Aceleraron para alcanzarla y,
07:25con una mirada, decidieron enfrentar la situación juntos antes de decir más.
07:30—Ahí están, murmuró Tatiana con una sonrisa sarcástica. Pensé que me tocaría volver. Muy
07:37bien, voy a ayudarles a arreglar ese trío amoroso que no pudo esperar al operativo en Guayaquil.
07:43Tatiana miró la mansión. La ministra estaba en la ventana con una copa de sangre en la mano.
07:48La expresión aterrada. La mirada fija. Levantó la mano y señaló a Andrés con un gesto imposible
07:55de ignorar. Oricalcos. Con ustedes, el mítico carnicero de la Santa Sede, Andrés Rojas.
08:03Durante este tiempo los he obligado a trabajar con él como purgador. Pero hoy quiero preguntarles.
08:10¿Alguien aquí tiene algún problema con él? El silencio se rompió en un murmullo creciente.
08:16Un vampiro dio un paso al frente, el rostro sombrío y los ojos llenos de odio.
08:21Mi hermana era solo una niña cuando este malnacido hizo una hoguera para determinar si
08:26era bruja o vampira. Escupió, cargado de veneno. Otro oricalco avanzó, los ojos rojos brillando de
08:34rabia. Le arrancaste la lengua con tus propias manos a mi hija antes de dispararle en los ojos,
08:39maldito degenerado. Te bañaste en su sangre frente a mi familia mientras proclamabas que era
08:45una abominación. Tú eres la abominación. Un tercero se adelantó. Las cicatrices bajo la
08:52tenue luz del amanecer hablaban por él. Vi cómo mataste a mi esposa. Ella estaba de rodillas
08:58suplicando por nuestras vidas y tú dijiste, los perdonaré, mientras le rebanabas la cabeza como
09:04si no valiera nada. Juré que un día una de mis balas te quitaría esa sonrisa de psicópata.
09:09Tatiana. Tatiana se giró hacia la mansión para asegurarse de que la ministra escuchara cada
09:14palabra. El demonio del Vaticano había dejado cicatrices imborrables en los que sobrevivieron
09:20para contarlo. La directora alzó la mano para silenciar a los escuadrones y clavó la vista en
09:26Andrés y Violeta. Bueno, demonio, parece que tienes bastantes admiradores, dijo Tatiana. Hagamos esto
09:35simple. Se dio la vuelta, mirando hacia otro lado del patio, y habló sin mirar al grupo.
09:41A todo oricalco en el polígono. Tienen 10 minutos para solucionar sus diferencias aquí y ahora con el
09:47demonio. No voy a ver nada. No voy a escuchar ni saber nada de lo que pase en este patio
09:53durante
09:53los próximos 10 minutos. Pero, para motivar a los que no detestan a Rojas, quien me traiga una de las
10:00pistolas del demonio será purgador en el tercer equipo. Listo. Andrés, Violeta, añadió Tatiana.
10:08Como les gusta resolver sus asuntos en medio de un operativo, pueden empezar cuando quieran.
10:14Aprovechen estos 10 minutos de supervivencia para discutir lo que les falte y ver si así llegan a
10:19ser una familia feliz. El patio quedó en silencio. Nadie sabía si las órdenes eran en serio, pero la
10:26actitud deliberada de la jefa ogro al irse sin mirar atrás convenció a todos.
10:31Pues bien, Violeta, murmuró Andrés, con su sonrisa legendaria.
10:37Querías conocer mi pasado. Te lo presento. Más que nunca. Respondió ella, con la mirada feroz,
10:45observando el patio de la purga. Los oricalcos cargaron al unísono. Comenzaron los 10 minutos
10:51más largos de sus vidas. La línea de disparos se desató como una tormenta comprimida. Las carpas
10:58vibraron con los primeros impactos. El aire se llenó del olor característico de plata y mercurio.
11:04Andrés apenas tuvo tiempo de gritar. Atrás, Violeta. Su cuerpo giró con precisión imposible.
11:11Las dos pistolas rugieron en direcciones opuestas. Una lanzaba balas benditas que abrían cráteres
11:18incandescentes en los pechos de los vampiros. La otra expulsaba proyectiles de plata y mercurio
11:23que estallaban dentro de los cuerpos como cápsulas hirvientes, derramando vísceras,
11:28quemando tejidos y dejando detrás el olor ácido de lo que alguna vez fue vida.
11:33Las sombras emergieron de los costados, veloces, con garras extendidas y ojos brillando bajo las
11:39carpas. Pero Andrés apuntó hacia las lonas y disparó tres veces. Las balas perforaron las
11:45telas reforzadas, dejando que los rayos de la tarde entraran en haces oblicuos que cayeron
11:50sobre las figuras ocultas. Algunos vampiros chillaron antes de huir con la piel en combustión,
11:56dejando manchas negras y humo espeso adherido al suelo. Violeta, en medio del caos, cerró los ojos
12:03y exhaló temblando. El aire a su alrededor se volvió denso, viscoso. De su sombra comenzaron
12:10a surgir formas imposibles. Criaturas sin rostro definido, con brazos en lugares incorrectos,
12:17cuerpos que parecían derretirse en sí mismos y alas formadas por fragmentos de piel rota y húmeda.
12:22De entre ellas emergió una pesadilla mayor, un torso invertido, con la cabeza incrustada en el
12:29abdomen y una mandíbula que se abría como un capullo negro, escupiendo una sustancia líquida y
12:34oscura que chispeó al contacto con el suelo, corroyendo metal y carne con el mismo apetito.
12:40—Protege el flanco. —Rugió Andrés mientras vaciaba los cargadores.
12:45—Cúbrete en esa matera. Retrocedió, pateando un cuerpo que aún se retorcía en el suelo,
12:50y le clavó la espada bendita en el pecho hasta el mango. La hoja vibró, se encendió con un resplandor
12:57blanco y una columna de humo santo se elevó de las costillas del vampiro, dejando un hedor a grasa
13:02quemada. Una de las criaturas fue alcanzada. Un disparo le atravesó el cráneo inexistente y se
13:09desmoronó en una lluvia de baba oscura. Violeta gimió, doblándose hacia adelante y escupiendo
13:15sangre, su cuerpo temblando por el impacto que sintió reflejado en el abdomen. Dos oricalcos
13:21aprovecharon su debilidad y cargaron con espadas rúnicas, pero Andrés giró, descargó una ráfaga
13:27doble y los partió de hombro a cadera. La sangre brotó en arcos violentos, manchando las baldosas
13:33y sus propias piernas, aunque él apenas se movió para esquivar los cuerpos que caían. El aire se
13:40llenó de humo, de gritos, del sonido de pasos apresurados sobre charcos de sangre caliente. Las
13:46carpas temblaban con los disparos, y cada nuevo agujero dejaba entrar más luz. Algunos oricalcos
13:53comenzaron a gritar al verse expuestos. La piel se les abría en grietas ardientes. El humo escapaba
13:59por sus bocas. Los ojos se fundían dentro de las cuencas. Los alaridos se convirtieron en un coro
14:05de condena. Los vampiros se deshacían en fuego y hueso reluciente, mientras Andrés avanzaba sin
14:11freno, disparando con precisión metódica y riendo como un lunático con cada impacto que hacía estallar
14:17cráneos o arrancar mandíbulas. «Hay un loco suelto en el purgatorio», rugió el demonio del
14:23Vaticano, completamente poseído por la matanza. Su sonrisa macabra se bañó en sangre mientras bailaba
14:30entre los disparos, moviéndose con la agilidad salvaje de un licántropo. Detrás de él, Violeta
14:36jadeaba. Su piel se había vuelto pálida y venas oscuras se dibujaban en su cuello, pero las pesadillas
14:43continuaban multiplicándose, más delgadas, más ferales. Una tenía tres cabezas que lloraban y
14:50reían al mismo tiempo. Otra, alas formadas por dedos humanos que se movían de forma convulsiva.
14:56Atacaban desde todos los ángulos, devorando, estrangulando, quebrando huesos con sonidos húmedos.
15:03Uno de los soldados de la purga fue atrapado por una de esas criaturas invisibles. Solo se vio cómo su
15:10cuerpo se retorcía en el aire antes de que la carne comenzara a abrirse en líneas de sangre
15:15suspendidas, como si manos fantasma lo desollaran desde dentro. «Es el puto demonio», gritó un
15:21oricalco, lanzando una granada sin asomarse. Pero Andrés le disparó en el aire, devolviéndola justo
15:27antes de que explotara, desintegrando al desafortunado antes de que alcanzara a soltar el aliento.
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