01:00Siempre fui buena alumna, pero mi paso por el jardín de infantes, como llamamos al
01:04kinder en la Argentina, fue una catástrofe. Desde mis tres hasta mis cinco años pasé
01:10por tres jardines distintos hasta que mis padres, agotados, dejaron de insistir. Es
01:17curioso que me haya entregado con esmero al colegio primario tan repleto de reglas porque
01:21el jardín de infantes, un sitio que se presume lúdico, me resultó un infierno. Más allá
01:27de haber tenido comportamientos díscolos, como cuando nos enseñaron a enhebrar fideos
01:33en un cordel con la advertencia de que no había que metérselos en la nariz y lo primero que
01:39hice fue encajarme cuatro o cinco en las fosas nasales, me parecía una ignominia tener que
01:45presentarme con un uniforme ridículo, un moño al cuello y mi nombre escrito en el pecho como
01:51si yo no supiera responder cómo me llamaba. Pero lo peor era el momento en que nos obligaban
01:59a dormir la siesta. ¿Cómo puede estar cansado un chico de tres, de cuatro años, una ojiva
02:05cargada de vitalidad a la una de la tarde? Mi familia se dividía en dos facciones, mi abuelo
02:12italiano, mis abuelos sirios y mi padre, que dormían la siesta, y mi madre y mi abuela
02:17alemana que no. No sé si heredé de ellas mi rechazo por esa pausa, pero cuando en medio
02:24de una jornada agónica de escritura no me ha quedado más alternativa que tumbarme un
02:29rato, siempre desperté con la sensación de tener la muerte en el cuerpo y la certeza de
02:35que en efecto la vida es una mierda. Nada me convence más de que la existencia no tiene
02:41sentido que dormir la siesta. El caso es que en aquellos jardines de infantes nos obligaban
02:47a dormir. Yo, sumida en desesperación, fingía hacerlo mientras odiaba esos minutos sumidos
02:55en el aroma del plástico y los perfumes infantiles. No quería dormir, quería vivir, y los adultos
03:03me lo estaban impidiendo. Pero quizás, en ese simulacro, aprendí una forma de resistencia.
03:11Obedecer sin entregarme, a ensayar en silencio el arte de estar en otro sitio. Quizás fuimos
03:18muchos los que aprendimos, gracias a la tiranía de los adultos, esa estrategia. Fingir obediencia
03:26mientras esperábamos, despiertos, el momento de escapar.
04:06Para no perderte ningún episodio, síguenos en la aplicación o la web de la SER, Podium
04:11Podcast o tu plataforma de audio favorita.
Comentarios