00:00Hemos escuchado mucho hablar sobre los límites que debemos ponerle a los demás.
00:04Pero, ¿y qué pasa con los límites que debemos ponernos a nosotros mismos?
00:09Porque hay un tipo de límite del que casi nadie habla.
00:12Ese de no seguir diciéndote que todo está bien, cuando en realidad no lo está.
00:17El de dejar de exigir temas de lo que en realidad puedes sostener.
00:21El de parar de estar en modo automático, haciendo, dando, resolviendo,
00:25sin preguntarte ni una sola vez, ¿y tú cómo estás?
00:28Así que si esto te resuena, seguramente ya llevas tiempo con señales que has ignorado.
00:34Te cuesta descansar sin sentirte culpable.
00:37Dices que sí cuando todo en ti dice que no.
00:40Te adaptas tan rápido a lo que los demás necesitan, que ya ni recuerdas qué necesitas tú.
00:46Eso no es generosidad.
00:48Quizá nadie te enseñó que tú también eras una prioridad.
00:51Así que cuando comienzas a cambiar eso, inevitablemente aparece la culpa.
00:56Porque ponerte primero se siente egoísta, cuando siempre has aprendido que lo tuyo siempre puede esperar.
01:02Pero los límites que duran, esos que de verdad te cambian la vida, no vienen del enojo ni del hartazgo.
01:08Vienen de algo mucho más silencioso.
01:11Del momento en el que decides que tu bienestar también importa.
01:14Porque un límite no solo es un mensaje para el otro, es un acuerdo contigo mismo, contigo misma.
01:21Así que déjanos aquí en comentarios, ¿cuándo fue la última vez que encabezaste tu propia lista?
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