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  • hace 1 semana
En su columna dominical, el escritor William Ospina reflexiona sobre la reforma tributaria propuesta por el gobierno, la corrupción y la movilización social que se desató esta semana.

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00:00Hola amigos, esta es mi columna No sólo las estatuas.
00:06Un Estado confiesa su impotencia cuando cada vez que se le agotan los recursos, la única
00:11solución que encuentra es ahorcar un poco más a sus contribuyentes.
00:16Los gobiernos deberían estar para orientar la economía, para rediseñarla atendiendo
00:21a las riquezas de la comunidad y a las necesidades del territorio.
00:25En Colombia sobra insistir en la fecundidad de los suelos, en la abundancia de las aguas,
00:31en la diversidad de los recursos, en la laboriosidad de las gentes. Nada de eso les importa a unos
00:37gobiernos cuya primera prioridad no es el bienestar de los ciudadanos, sino la defensa de los privilegios
00:44y la conservación de un modelo ya viejo de desigualdad y de injusticia.
00:50Modificar el régimen de la propiedad de la tierra, pero si los señores no lo permitirían.
00:56¿Acabar la corrupción? ¿Cómo hacerlo sin cambiar la cultura, sin modificar las maneras
01:01de la política, sin fortalecer la vigilancia y la participación ciudadana, sin romper las
01:08lógicas de la contratación, sin hacer que la política deje de ser un negocio y se convierta
01:14en un servicio a la comunidad? Ah, dicen los dueños de todo, para eso se necesitan décadas,
01:21habría que empezar de cero, ya no hay nada que hacer.
01:26¿Dejar de depender de la droga? No hay mercancía más rentable, no hay industria más elemental,
01:33no hay producto vegetal más portátil, no hay mercado más seguro. Su abono es la necesidad,
01:41su ritmo productivo es la codicia, su publicidad es su propia novela sangrienta y no requiere puntos
01:50de venta, porque el consumo es ávido, furtivo, recursivo, excitante. Sí, responde el sentido
01:58común, no hay negocio más grande, pero cuesta mucha sangre. Y no paga impuestos, como no tributan
02:06los latifundios ni los grandes capitales que conocen a la perfección las grietas del sistema
02:12tributario y los sumideros de la legalidad aparente. Así que los gobiernos nuevos sólo
02:18hacen lo que hacían los gobiernos viejos, cobrar más impuestos a los que se sujetan
02:23a la ley, a los que trabajan legalmente, a los que pagan lealmente, a los que declaran
02:29sinceramente, a los que acatan todas las formalidades. Y es así como sólo la legalidad es exprimida
02:36y sólo la decencia es castigada, lo cual incrementa fatalmente la transgresión o por lo menos la
02:44necesidad de hacer trampa. ¿Con qué cara de niño bueno el presidente dice que hay que
02:50estimular la conciencia del contribuyente el hábito de pagar impuestos? Hombre, la gente
02:58sólo aprende a tributar cuando salta a la vista en qué se invierten sus impuestos. Y si lo que
03:04ve es que una cuarta parte del presupuesto se va en pagar una deuda cuyos beneficios nunca
03:08son claros, otra cuarta en sostener unas fuerzas armadas que no protegen a nadie, otra cuarta
03:15en sostener un aparato burocrático gigantesco y otra en las pesadas avalanchas de la corrupción,
03:21desde las armas hasta las togas, pues ¿quién va a querer pagar? Y aún así se hace lo que
03:28se puede, pagar peajes elevados por carreteras pésimas, pagar un altísimo IVA por casi todo,
03:35y el cuatro por mil a las transacciones bancarias, y los comparendos que fingen que estamos en un país
03:41donde todo funciona y que por lo tanto nos pueden castigar por esquivar los huecos, por estar demorados
03:48en el trancón, por tratar de pasar a otro vehículo en carreteras que ni siquiera tienen dos carriles.
03:56Y hay que ver cómo al que se revela lo declaran enemigo de las instituciones. Pero no, el peor
04:02enemigo de las instituciones es el que tolera su ineptitud y su corrupción, el que no las reforma,
04:09el que hace sacrosanto a un poder que delinque, irrespetables a unas autoridades que no respetan a nadie.
04:18Y cuando hace falta plata, estos gobiernos que no son más que fotocopias de otros y esos de otros y
04:24esos de otros, hasta los tiempos en que los virreyes duplicaban los impuestos cada vez que
04:29el rey tenía que financiar una nueva guerra, esos gobiernos no tienen tiempo ni ideas ni voluntad
04:36para pensar en la economía que el país necesita, en las barreras que hay que derribar para que la
04:42laboriosidad de la gente se despliegue, para que la tierra produzca, para que la industria florezca,
04:48para que los ricos sean más responsables y los pobres no estén excluidos y participen en la
04:54construcción de un país más bello y más grande. Esos gobiernos sólo encuentran la eterna solución,
05:02y es cobrar más y más impuestos a los poquísimos que tienen a la vez un poco de recursos y
05:10un poco de
05:10conciencia. Y al que se revele, claro, tratarlo de vándalo. Pero no, presidente, yo creo que esto
05:19que comienza no es vandalismo, es desesperación. También los virreyes creyeron que a los que se
05:28rebelaban contra los impuestos había que castigarlos con severidad. Hace poco pasé por Guaduas y vi el
05:36sitio donde exhibieron la cabeza de José Antonio Galán, creo que los brazos y las piernas los
05:41mandaron a otras provincias. Pero poco después lo que se cayó fue el virreinato. Aquí hay un pueblo
05:49desesperado que necesita una economía distinta, una dirigencia sensible, responsable, creadora,
05:57un orden que le deje la iniciativa al pueblo, que libere las fuerzas, los créditos, las posibilidades,
06:04los recursos, todo lo que permanece amarrado en manos de sabiondos y de expertos, llenos de arrogancia,
06:11de prepotencia y de ineptitud. Lo que sigue, de verdad, no lo puede hacer ningún gobierno si no
06:20está allí el pueblo ordenándoselo. Y en estos tiempos de pandemia, de desamparo, de arbitrariedad y de
06:30no futuro, me temo que no van a caer solo las estatuas.
06:41Gracias.
06:41Gracias.
06:41Gracias.
06:41Gracias.
06:41Gracias.
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