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00:01I'm sorry, I'm sorry, I'm sorry, I'm sorry, I'm sorry.
00:17I'm sorry, I'm sorry, I'm sorry.
00:22In the episode of the previous episode.
00:24So that they were supporting groups subversive, to say it very clear.
00:26Exactly. Esos, todos esos eran gente del poder, del poder de siempre.
00:32Una noche, el padre Benito me invitó a una comida con el párroco de San Francisco.
00:36Y luego de la comida, se presentó un señor que dijo llamarse Rodrigo Gutiérrez.
00:39El señor que estaba en la reunión a la que lo llevó Tomás, que también estaba esa noche a propósito.
00:44Y la señora que usted vio también.
00:46En fin, el hecho principal es que nos seguimos reuniendo por varios años.
00:50Decidimos muchas cosas, nos enteramos de muchas otras, y empezamos a actuar.
00:54Una noche, en mi casa, hablaron de las plumas.
00:56Yo jamás había oído nada de eso.
00:58El señor Gutiérrez dijo que eran cinco, más o menos, e insinuó que...
01:02Que un señor antes de morir las había marcado por dentro y que eran los números de unas cuentas.
01:06Sí y no.
01:07Un señor sí escribió los números con una técnica bastante complicada que nunca logré entender.
01:12Y esas cifras tienen unas coordenadas que un experto puede leer a la perfección.
01:16Pero se las dejó a su esposa antes de que la mataran.
01:18Y a la señora Arias, la mujer blanca que usted vio, a la que tiene al borde de la muerte.
01:22¿La recuerda?
01:23Pues bien, ella habló de las plumas con el padre Benito y de otros asuntos.
01:27Y le dijo que se las iba a llevar.
01:29Que su marido le había dicho que si algo le pasaba a él, le llevara las plumas al padre Benito.
01:33El asunto es que la señora Arias le comentó al padre que esos números no correspondían a ninguna cuenta.
01:39Que eran las ubicaciones de algunos de los desaparecidos de la masacre del Palacio de Justicia.
01:43¡Por Dios, Dios Santo! ¡No puede ser!
01:46Pregunto, o sigo preguntando.
01:47¿Y cuando encuentren los cadáveres, qué?
01:50Hay mucha gente interesada en que no los encontremos.
01:53Y otra en hacerlo antes que nosotros.
01:55Por fortuna, nadie sabe nuestro grupo.
01:58Al menos por ahora.
01:59Es una bomba de tiempo.
02:02¿Y todo para qué?
02:04Estamos decididos a que caiga todo el que tenga que caer.
02:07Anarquismo.
02:07Tómelo o llámelo como le parezca, padre.
02:10Con tal de que caigan todos los que participaron en esa barbarie, nosotros nos sentimos más que cumplidos.
02:15Ustedes suena a más venganza.
02:18Total y absoluta venganza.
02:25Capítulo 19. Vienen por nosotros.
02:28La señora Sandoval se miró las manos, las uñas.
02:30Como si de sus manos dependieran sus venganzas.
02:33Y sonrió mirando por encima de mi cabeza.
02:37Entonces, sonaron unos golpes lejanos y una voz más lejana aún.
02:40Ella observó su delicado reloj dorado.
02:42Se puso de pie y dijo que ya volvía.
02:44Que iba a ver quién había llegado.
02:46Una vez más, me advirtió para que no tramaran ninguna tontería.
02:49Salió.
02:49Dejó la puerta de la habitación abierta y dos segundos más tarde empezaron a escucharse sus pasos.
02:54Bajar por la escalera.
02:56Y luego su voz entreverada con la de un hombre.
02:58Era imposible oír de lo que hablaban.
03:00Hubo un silencio y de inmediato pasos, muchos pasos.
03:04Supuse que el visitante subía con ella como también que había llegado mi hora.
03:08Una vez más, observé si había algo contundente con lo que me pudiera defender o con lo que pudiera atacar
03:13a la señora Sandoval y a su compañero en un descuido.
03:16Pero una vez más, me di cuenta de que no había nada, ni siquiera una cuchara.
03:20Mientras terminaba mi inútil inspección, vi a la señora Sandoval asomarse a la puerta y hacerle señas a su acompañante.
03:26Vienen a visitarlo, padre.
03:27Pensé en el padre Benito en el párroco de San Francisco.
03:30En el señor Gutiérrez, en la esposa del desaparecido.
03:33Incluso en Tomás, pero no.
03:35Era don Roberto.
03:36Apenas lo vi, me sentí con un cómplice, me relajé.
03:39Me sonrió como me sonreía cuando llegaba tarde al seminario.
03:43Traía entre sus manos una pequeña caja.
03:45Ah, padre Andrés.
03:47Pero qué gusto verlo y confirmar que está lo más aliviado.
03:50Fue su salud.
03:51Don Roberto, ¿usted también?
03:53Vengo a saludarlo nada más.
03:55Hace rato no nos veíamos.
03:58Desde el choque, ¿recuerda?
04:00Sí, claro, cómo no.
04:01¿Y su hija, Rocío?
04:03A salvo, gracias al señor.
04:05A salvo de...
04:06Padre, los estudiantes a los que estrellamos, los que se murieron,
04:11buscaban lo mismo que nosotros.
04:13No eran estudiantes.
04:16O sí, estaban matriculados.
04:19Pero en realidad eran agentes secretos.
04:22Tiras del gobierno.
04:24Yo miré a la señora Sandoval como para recriminarle sus recientes acusaciones.
04:28Por un momento sentí que la vida volvía a comenzar,
04:30pues no había matado a ningún inocente.
04:33Quise levantarme de la cama, pero me apoyé mal y me dolió la pierna enyesada.
04:36Pasé saliva.
04:47Pero cómo ha sido, don Roberto, cuénteme bien, se lo suplico.
04:50No se imagina las noches de tormento que he pasado.
04:52Sí, sí, padre.
04:54Las imagino.
04:55Las mías fueron iguales.
04:57No vaya a creer que uno se siente feliz de ir matando al primero que se le cruza.
05:03No.
05:05Y pues eso, nada.
05:07Luego de que usted se fue y desapareció,
05:09nos quedamos con mi hija Rocío y con el chofer.
05:12El hombre del camión, ¿recuerda?
05:14Nos quedamos con ellos varias horas en el mismo lugar.
05:17A espera suya.
05:18O de alguna noticia.
05:20Y nada.
05:21Ya sabe usted que nada.
05:22Me dio un ataque en plena calle con una señora que me llevó a su casa.
05:26Y tuve que escapar de ahí, porque...
05:27Ya lo sabemos, padre.
05:29Porque llevó el padre Benito.
05:31Y luego usted atentó contra la señora.
05:34Sí, eso.
05:34Y no sé.
05:35Yo ya había tenido líos con él por las plumas.
05:37Y la señora...
05:39Era un homicidio.
05:40Tenía que escaparme de allá.
05:41Las plumas.
05:42Sí.
05:44Esa señora encontró una.
05:46Y se la entregó a usted.
05:48Y ahí fue que se desmayó.
05:50Tranquilo que después se volvió a encontrar.
05:53Por decirlo así.
05:54¿Y el padre Benito?
05:55El padre Benito fue a la casa de esa señora en busca de información.
05:59Ella vio el accidente y no solo recogió unas estilográficas del suelo.
06:03También papeles, documentos.
06:05Y llamó al padre Benito para darle todo.
06:07¿Y ella por qué?
06:08Eso no importa, padre.
06:09No importa.
06:11Hay mucha gente que trabaja con nosotros, ¿bien?
06:13No tiene por qué saber quién es este o quién es aquella.
06:16¿A qué se dedican?
06:17Y tampoco le vamos a contar.
06:18¿Y cómo supieron lo de los tiras?
06:20Hombre, por los papeles.
06:22Digamos que casi todo el mundo en este país tiene un expediente oficial.
06:25Sí.
06:26Llamémoslo así.
06:27Expediente oficial.
06:27Y uno que no es el oficial, que es el real.
06:31Es decir, el que dice lo que la gente en realidad es y hace.
06:35Bandos, trucos, pasado, oficios, habilidades, amigos, cómplices, enemigos, secretitos.
06:42Ya le dije, es real, aunque no haya pruebas.
06:45Y adivine qué, mi buen padre.
06:46No sé, no sé nada.
06:48Cada vez estoy más perplejo.
06:49Pues que acá la señora, doña Lucrecia Sandoval, es la encargada de esos expedientes no oficiales dentro de la institucionalidad.
06:57¿Cómo la ve?
06:58Yo, obvio, estoy en esa lista.
07:01Ni que lo diga, padre.
07:02Usted es de los primeritos.
07:03¿Me podría dar un cigarrillo, por favor?
07:05Claro, padre, ni más faltaba.
07:07¿Quiere café, Roberto?
07:08Sí, claro, gracias.
07:10Los dos le dimos las gracias a Lucrecia Sandoval casi al mismo tiempo y nos miramos.
07:15Yo todavía creía en la complicidad de don Roberto conmigo.
07:19Esperaba que me librara de alguna manera de aquella situación.
07:22Nunca habíamos sido amigos, eso era claro.
07:24Pero habíamos hecho un par de negocios y en algo nos habíamos cubierto.
07:28Y el choque brutal de la sien nos acercaba fuera de todo.
07:31Y su hija.
07:31Sin mayores rodeos le dije que tenía que salir de ahí y que me iban a matar.
07:35Sonrió.
07:36¿Usted me comprende, cierto?
07:38Ay, padre.
07:39Sí, obviamente que lo comprendo.
07:41Pero quédese tranquilo.
07:42¿Cómo así que me quede tranquilo?
07:44Usted lo único que tiene que hacer, como se lo habrá dicho la señora Sandoval,
07:50es descifrar los números de la pluma que ya vio.
07:54¿Y luego qué?
07:54¿Cree que me voy a creer el cuento de que me van a dejar tan tranquilo?
07:58¿Que voy a salir de acá, campante, caminando y silbando alguna canción?
08:14Más me voy a demorar yo en darles los números que necesitan que ustedes en dejarme frito.
08:19Mire, padre.
08:20Si a usted le llega a pasar algo, se va a saber.
08:23Sí, claro.
08:24Se va a saber entre ustedes.
08:26No solo eso.
08:27Otra gente lo va a saber.
08:29Y se nos puede joder todo.
08:31Tenemos que andar con mucha cautela.
08:34Ya usted sabe pa' qué son los números, ¿cierto?
08:37Pues sí, pero nada más.
08:38¿Y qué más quiere saber, acaso?
08:40Razones, posibles consecuencias, nombres.
08:42Mire, padre.
08:44Esto no es un juego ni es un asunto de pequeñas conspiraciones.
08:49Es algo que va más allá.
08:51Mucho más allá.
08:52Es lo que va a quedar en la historia.
08:57Es de lo que se va a hablar dentro de 100 años.
09:01Porque allá adentro hubo una masacre.
09:04Una masacre prácticamente premeditada.
09:09Y después vinieron los ocultamientos, las mentiras, las complicidades de los medios con los militares.
09:17Y por lo mismo, de la sociedad.
09:21Y no, no lo vamos a permitir.
09:25Vamos a ir hasta las últimas consecuencias.
09:29Van a caer muchos.
09:31Pero todos, esos, merecen caer.
09:36Merecen la deshonra, padre.
09:38¿Y usted?
09:38¿Yo qué?
09:39¿Por qué tanta vehemencia?
09:40No me había dicho que usted solo trabajaba para quien le pagara más en efectivo o en especie.
09:45Que era un simple y llano mercenario y solo eso.
09:48Me aterra su ingenuidad, padre.
09:50Me aterra y me duele.
09:52Porque esa es la ingenuidad de nuestra gente.
09:55La ingenuidad de quienes creen todo lo que dicen los periodistas.
10:00La ingenuidad de venerar a tipos que dicen salvar la patria.
10:04Y lo que hacen es matar y eliminar a todo aquel que piense distinto y sea una amenaza bajo el
10:12pretexto de la democracia.
10:14Me duele su ingenuidad.
10:15Sí.
10:16La ingenuidad en general.
10:18Que es el perfecto caldo de cultivo.
10:21Para que este país siga siendo lo que ha sido desde la independencia.
10:26Con los personajes de siempre en el poder.
10:29Controlando la vida y la verdad.
10:32La información.
10:34Controlando la muerte.
10:35Y no, no soy un simple y llano mercenario.
10:39Claro que no.
10:40Ni yo, ni mi hija, ni el padre Benito, ni la señora Sandoval, padre.
10:47Y esperamos que en algún momento usted...
10:51Me aterra su ingenuidad, padre, me dijo don Roberto.
10:54La señora Sandoval irrumpió en medio del discurso indignado de don Roberto.
10:58Con una bandeja de madera en sus manos y tres tazas de café.
11:01Una azucarera y unas tostadas.
11:03Preguntó si nos sorprendía en un mal momento.
11:05Pero igual siguió caminando con una sonrisa medias.
11:07Y los ojos semicerrados.
11:09Dejó todo en una mesita que estaba al lado del sofá donde se había sentado durante nuestra larga charla.
11:14Y nos preguntó si queríamos ponerle azúcar al tinto.
11:16Don Roberto dijo que gracias, que dos cucharaditas.
11:19Yo respondí que el mío estaba bien así.
11:20Ella también le echó dos cucharaditas de azúcar a su café.
11:23Durante unos segundos, que fueron casi minutos, los dos revolvieron su café.
11:28Solo sonaban las cucharas contra la porcelana.
11:42¿Cómo me van a matar?
11:44Ay, padre.
11:45¿Cuántas veces le vamos a tener que decir que lo que ocurra con usted va a depender de usted?
11:49¿De verdad no vamos a salir de este bendito tema jamás?
11:52Yo no voy a salir de ese tema, señora.
11:54Eso lo puede tener bien en claro.
11:56No hago más que pensar en mi muerte.
11:58No es un asunto menor.
12:00O a ustedes, a ustedes les parece que es una tontería.
12:03Es que no lo vamos a matar nosotros, padre.
12:06Entonces es cierto que me van a matar y no han hecho otra cosa que mentirme descaradamente.
12:10No le hemos dicho ninguna mentira.
12:12Que lo van a matar tampoco lo es.
12:15Aunque es una observación nada más.
12:17¿Que me maten es una observación?
12:18Pero por favor, estamos todos locos.
12:21Es una intuición, mejor dicho.
12:23A mí también me van a matar y a la señora presente.
12:26Es casi imposible que no.
12:28¿Por qué tan imposible?
12:29Padre, porque somos muy pocos.
12:3020, 30 máximo contra todo el ejército constitucional con las leyes a su favor y los políticos detrás y los
12:36medios de comunicación.
12:38Eso, para no contar otros aparatos de seguridad que provienen del extranjero y que dejen de la misma fuente que
12:44los de acá.
12:45Usted me entiende, ¿cierto?
12:46Y si están así, ¿para qué siguen con esto?
12:49Están perdidos.
12:51Per-di-dos.
12:52Ustedes lo saben y a pesar de todo siguen con esto.
12:55Sí, a pesar de todo continuamos.
12:58Hay cosas más importantes que vivir 100 años.
13:00Hay batallas que toca dar.
13:02Porque si uno no las da padre, lo corren a uno el alma por el resto de la vida.
13:06Así de claro y de sencillo.
13:08No hay alternativas.
13:09A veces no hay alternativas en la vida.
13:11No sé si la única vía sea cazar peleas de frente y casi que desnudos con semejante cantidad de poderes.
13:16Y convertirse en justicieros que están por encima de la ley y de la verdad.
13:20No, no, no, no, no, no.
13:21Pare ahí, padre.
13:23Que no vamos ningún desnudos a una derrota segura.
13:26Y además, para que lo sepa, no somos ningunos justicieros.
13:30Tenemos pruebas de todo.
13:33Bastante que nos ha costado conseguirlas.
13:35Los códigos que usted nos va a leer son la última y gran prueba.
13:41Es que una cosa, mi padre, es perder, ser derrotados, vencidos, como quiera.
13:44Y otra, muy diferente, morir.
13:46No es morir una derrota.
13:48No necesariamente.
13:48Y todos piensan dar la vida por esta causa.
13:51Todos, por supuesto.
13:52O por lo menos eso es lo que sabemos.
13:54Uno nunca puede estar seguro de esas cosas.
13:56Porque la gente se vende o se arrepiente.
13:58Se acobarda.
13:59¿Se da cuenta de que no vale la pena dejar la vida por una utopía?
14:02Exactamente.
14:03Por todas esas razones y muchas más.
14:06Y a veces algunas que ni siquiera se nos ocurren.
14:08Bueno.
14:09Digamos que entonces en unos días ustedes van y encuentran los cuerpos de los desaparecidos.
14:13Esa parte no suena tan difícil.
14:15O no imposible.
14:16Y luego...
14:17Luego tomamos fotos, enviamos algunos de estos a estudios, nos llenamos de documentos.
14:22Como si hiciera falta.
14:24Digo yo.
14:25Exacto.
14:26Pero cuanta más evidencia, mejor.
14:28Hay que contar con que nos van a echar por el piso nuestras investigaciones.
14:31Que nos van a acusar hasta de manejar sin licencia de conducción.
14:34Siempre ha sido así.
14:35Siempre lo será.
14:36Desacreditar al enemigo como persona para quitarle credibilidad a sus palabras, a sus pruebas.
14:41Porque esto no es solo de palabras.
14:43Nosotros no somos solo palabras.
14:45Ni lo vamos a hacer.
14:46Y cuando tenga las evidencias, como dicen, van al gobierno al que van a desprestigiar a que los tomen cuenta.
14:52Ja, ja.
14:52Ay padre, pues obvio que no.
14:54No vamos a ir al gobierno ni a ninguna autoridad.
14:56No somos tan tontos.
14:58Vamos a ir a los medios de comunicación para que la gente se entere y a las embajadas.
15:02Pero los medios son el gobierno.
15:04Y en las embajadas hay gente que negocia.
15:07Los medios, el gobierno, las embajadas, la gente, el poder, la verdad.
15:11La señora Sandoval y don Roberto hablaban, se quitaban la palabra, me explicaban.
15:15Volvían al comienzo.
15:16Se justificaban.
15:17En un momento se quedaron callados varios segundos y como si hubieran acordado una señal,
15:21me preguntaron si ya estaba listo para darles los números de la última pluma.
15:25Porque ahí, en esos números, está la clave de todo, padre.
15:29La puntada final.
15:59Aclaró una vez Lucrecia Sandoval.
16:00Yo había hecho parte de su violencia, a conciencia o por casualidad o por ignorante, pero había
16:06hecho parte de sus acciones.
16:08Usted sabe, padre, que por más que quiera apartarse de nosotros, usted ya es parte de
16:12nosotros.
16:12Don Roberto habló como si me hubiera leído la mente.
16:15Habló y lo dejó todo claro, absolutamente claro.
16:19Ellos tenían el control de mi vida, no solo en aquel instante y en aquellas circunstancias,
16:23sino en todo.
16:24Sabían de don y sabían del choque de la señora Carmen.
16:27Eran testigos potenciales en un juicio.
16:30Me tenían en su poder.
16:31Les pedí permiso para ir a bañarme y saltando en una pierna.
16:34Me metí al baño y abrí la llave del agua caliente.
16:37La señora Sandoval me había dejado una bolsa de plástico grande y blanca para que
16:41me cubriera la pierna enyesada y ropa limpia.
16:43O sea, una pijana.
16:44Me las arreglé como pude.
16:46Esperé hasta que no pude ver nada de tanto vapor y me metí a la ducha para pensar en
16:50el agua y únicamente en el agua, para sentir cómo caía y se iba deslizando por mi piel.
16:56Para ver las gotas que acababan en el piso y terminaban por desaparecerse cuando llegaban
17:00al sifón.
17:01Oí de repente que tocaban a la puerta.
17:03Sin embargo, me hice el idiota.
17:05En un momento lloré.
17:07Supuse que aquel era el último duchazo de mi vida y lloré, con el ave María de Händel
17:11entreverado entre mis lágrimas y el agua que caía de la regadera.
17:19Los golpes en la puerta retornaron más fuertes e intensos que antes.
17:24Y luego fueron un solo golpe fuerte de astillas rotas determinante.
17:29La señora Sandoval corrió la cortina del baño y me dijo que nos teníamos que ir,
17:33que le apurara.
17:34¡Vienen por nosotros!
17:46Salí como pude, desnudo, mojado, con cierto pudor y cierta emoción.
17:51Apoyado en los hombros de Lucrecia Sandoval, don Roberto recogía cosas.
17:55O sea que apenas saquemos la cabeza por esa salida, va a haber un regimiento apuntándonos
17:59con sus metralletas.
18:00¿Y cómo se les ocurre que podemos tantear la situación?
18:09Tan generoso usted, padre.
18:27Yo confieso es una audionovela realizada en el periódico El Espectador.
18:31En este capítulo, Fernando Araujo Vélez fue el narrador, Andrés Osorio, el padre Andrés,
18:35Manuel Acano, Lucrecia Sandoval y Nelson Sierra, don Roberto.
18:38En este episodio escucharon el Ave María de Händel.
18:41Además, algunos sonidos son de fonotecas, de música y efectos gratuitos.
18:45La música oficial es de montaña, una banda de rock bogotana que pueden conocer con el link
18:49que les dejamos en los comentarios.
18:51La idea original es de la sección de cultura de El Espectador, integrada por Laura Valeria López,
18:55Laura Camila Arevalo Domínguez, Josep Cazañas y Fernando Araujo Vélez, quien también fue
19:00el libretista.
19:01El diseño sonoro y la producción son realizadas por David Guarín, quien también es el encargado
19:05de la edición en compañía de Manuel Acano.
19:08Gracias por compartir este proyecto con sus amigos, con sus familiares.
19:11Recuerden que pueden seguirnos en el fanpage de Facebook, estamos como Yo Confieso Audionovela
19:16El Espectador.
19:17Estamos pendientes, comenten en sus redes sociales con el numeral Yo Confieso.
19:21Les recordamos que esta audionovela, los podcasts, las investigaciones, los documentales y otros
19:25contenidos que se hacen en El Espectador se realizan gracias al compromiso de todos ustedes
19:29con el valor de la información, de las historias.
19:32Por eso es importante que nos apoyen con su suscripción para poder seguir adelante en
19:36la elaboración de contenidos de calidad.
19:38Gracias por escucharnos.
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