00:00Antes de Francisco, nunca habíamos tenido un papa latinoamericano, ni tampoco, por supuesto,
00:05uno tan futbolero como el argentino. Hasta sus últimos días, el papa Francisco mantuvo activo
00:15su carnet de socio y nunca dejó de pagar sus obligaciones como hincha. Alentó y alentó hasta
00:21el último suspiro a su San Lorenzo de Almagro. Uno de los días más felices de su vida lo vivió
00:27en 2014, cuando ya era sumo pontífice de la Casa Católica y San Lorenzo, su querido San
00:33Lorenzo, ganó por fin la Copa Libertadores de América. Ya no era Jorge Bergoglio, el hombre
00:38que peregrinaba en la Avenida La Plata, era el papa Francisco, y esa noche, según contaron
00:43sus más allegados, durmió en paz como no lo hacía hace mucho tiempo. ¿Cuándo nació esa
00:48pasión que le atravesó su vida entera? Pues corría el año 1946 y San Lorenzo era un espectáculo,
00:55un equipo que maravillaba propios y extraños. El gasómetro de Boedo era un templo de fútbol
01:01espectacular. Para siempre en la memoria de Francisco quedaron los siete goles a Rosario
01:05Central, los cinco a Racing y los seis a Atlanta. Jamás olvidó ese campeonato cuando le ganaron
01:11a Boca y a River. Fueron campeones y Bergoglio, un niño de apenas nueve años, se enamoró para
01:17siempre. Ese año San Lorenzo se volvió su primera religión. En su infancia el papa vivía
01:23en Flores, un barrio porteño de raíces humildes. Su padre, hincha azulgrana, lo llevaba al estadio
01:29y su madre tenía familiares futbolistas. La pelota lo rodeaba por todos lados. Y aunque
01:35decía que tenía dos pies izquierdos, eso no le impidió fugarse de clase para ir a jugar
01:40a la calle. Sin embargo, como todo niño sin técnica, siempre terminaba en el arco. Ahí
01:45nació su filosofía. Decía que Atahar entrenaba para la vida. Su argumento era que no siempre
01:51se sabía de dónde venía el golpe, pero que igual había que detenerlo. Creció y
01:55pasados los 20 años ya había decidido que quería ser sacerdote. Así siguió su vida
02:00pero sin jamás abandonar a San Lorenzo. Ni cuando se convirtió en obispo, ni cuando
02:05fue arzobispo de Buenos Aires. Ni siquiera cuando en 2013 se convirtió en papa, en el
02:10día en el que cambió la historia.
02:15Ese mismo año, San Lorenzo que venía de temporadas de crisis y sequías, ese año fue campeón
02:21del torneo local. Y al año siguiente lo imposible ocurrió. Con la bendición de su
02:26hincha más ilustre, casi como un milagro, el Cuervo ganó la Copa Libertadores. Los jugadores
02:33viajaron hasta el Vaticano para entregarle la camiseta firmada y el trofeo. Pero por esos
02:38días Francisco vivía en duelo por una tragedia familiar. Sin embargo, les agradeció porque
02:43le regalaron un minuto de felicidad en medio de su dolor. Esa era su manera de entender
02:49el fútbol. No lo definía como un escape, sino como un consuelo, una propia extensión
02:54de la vida misma. En 2022, un periodista argentino le pidió que recitara de memoria la nómina
03:00campeona de 1946. Y lo dijo sin titubear, nombre por nombre.
03:14Eran sus héroes, los de siempre, los suyos. San Lorenzo fue su refugio y su cable a tierra.
03:20Cuando el Vaticano anunció su muerte, también lo lamentó el fútbol, por la despedida de
03:25un líder que acercó el altar al pueblo. Que habló por los pobres, defendió el planeta
03:30y no tuvo miedo de incomodar. Que eligió vivir en Santa Marta y no en el Palacio Apostólico.
03:35Que caminó entre jóvenes, rabinos, víctimas y también con los olvidados.
03:40Más allá de su legado, incluso siendo jefe de la Casa Católica, jamás olvidó su gran
03:46pasión, porque jamás dejó de ser un hincha. Tal vez fue el más famoso en la historia de San
03:51Lorenzo. Ese pastor que alentaba al ciclón desde Roma. El que hizo del fútbol una forma
03:56más de predicar. Y del azulgrana un mensaje de fe que recorrió el mundo.
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