La segunda jornada del juicio en el Tribunal Supremo por el caso Koldo ha comenzado con una imagen insólita a las puertas del alto tribunal. El empresario Víctor de Aldama, considerado el "conseguidor" de la red y el único de los tres principales procesados que se encuentra en libertad, ha sorprendido a los medios de comunicación apostados en la entrada entregándoles una caja con croissants y palmeritas. Tras este gesto poco habitual, Aldama aseguró ante las preguntas de los periodistas que afronta la sesión "tranquilo", contrastando con la situación de José Luis Ábalos y Koldo García, quienes acuden a la sede judicial en furgón policial desde la cárcel de Soto del Real.
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