Saltar al reproductorSaltar al contenido principal
  • hace 2 minutos
La selección española de fútbol vivió una jornada de contrastes en el estadio de Cornellá durante su enfrentamiento amistoso contra Egipto. Lo que comenzó como una fiesta deportiva ante 37.000 aficionados terminó convirtiéndose en un foco de polémica debido a graves incidentes racistas. A pesar del ambiente festivo inicial, una parte mayoritaria de la grada entonó el cántico «musulmán el que no bote», un ataque directo que ignoró incluso que estrellas del propio combinado nacional, como Lamine Yamal, profesan ese credo.

Categoría

🗞
Noticias
Comentarios

Recomendada