Un hospital de tortugas marinas en Florida está recibiendo ayuda del espacio para monitorear a los animales después de su rehabilitación, con especial atención en ejemplares que han sufrido amputaciones.
En colaboración con el Smithsonian Conservation Biology Institute, el Loggerhead Marinelife Center liberó el miércoles a Amelie, una tortuga lora que perdió su pata delantera derecha, probablemente tras el ataque de un tiburón.
Antes de devolverla al Océano Atlántico, el equipo colocó en su caparazón un dispositivo de rastreo satelital, lo que permitirá seguir sus movimientos y evaluar su capacidad de adaptación en estado salvaje.
Además, los especialistas realizaron una ecografía para confirmar que el animal está desarrollando óvulos, un indicio positivo de su recuperación y de su posible contribución a la reproducción de la especie.
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