El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha regresado a la Casa Blanca tras pasar el fin de semana en su residencia privada de Mar-a-Lago, desde donde ordenó el ataque contra Irán en el marco de la denominada Operación Furia Épica. La escalada militar en Oriente Medio marca así un nuevo capítulo en la política exterior estadounidense.
A través de su plataforma Truth Social, Trump difundió un vídeo en el que advirtió de que los bombardeos podrían prolongarse hasta cuatro semanas. El mandatario no descartó nuevas bajas entre las fuerzas estadounidenses desplegadas en la región y defendió la ofensiva como una medida necesaria para proteger los intereses de Estados Unidos.
En su mensaje, el presidente también se dirigió directamente a Irán. A la Guardia Revolucionaria le instó a deponer las armas, mientras que pidió a la población iraní que se subleve contra el régimen. Sus declaraciones elevan la tensión internacional y abren un escenario de incertidumbre sobre la duración y el alcance real del conflicto en Oriente Medio.
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