Un cerco de cuatro kilómetros en el corazón de la zona serrana de Jalisco puso fin al refugio de Rubén Nemesio Oseguera Cervantes. Entre cabañas de lujo y brechas boscosas, el Ejército y la Guardia Nacional detuvieron al líder del CJNG. Los rastros de una huida abrupta y la resistencia con explosivos artesanales marcan el escenario de la captura.
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