En la última década, el Congreso peruano ha utilizado de manera recurrente la figura constitucional de la incapacidad moral permanente para vacar la presidencia, generando una sucesión de mandatarios sin precedentes en América Latina. Esta herramienta, originalmente pensada para casos extremos de impedimento físico o mental, se ha convertido en un mecanismo de control político que ha desestabilizado la democracia peruana y llevado al país a una crisis institucional crónica. teleSUR
Comentarios