¡Increíblemente insólito! Un conductor ebrio sembró el caos al estrellarse contra cuatro vehículos, volcar su propio coche y desatar un torrente de lágrimas en plena vía pública. El confuso conductor, que inicialmente pensó que se trataba de un rayo, protagonizó un aparatoso accidente que dejó a testigos y autoridades perplejos por la surrealista escena.
Este insólito suceso, que combina imprudencia al volante y una reacción inesperada, pone de manifiesto las peligrosas consecuencias de conducir bajo los efectos del alcohol. Las imágenes del siniestro muestran la magnitud del impacto y la posterior escena de desconsuelo del implicado.
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