La historia de Francisca da Silva de Oliveira, una esclava que se convierte en una figura poderosa y rica en el Brasil colonial del siglo XVIII. La trama explora como Xica a traves de su inteligencia, astucia y encanto, desafia las estructuras sociales racistas y sexistas de la epoca, ascendiendo desde la esclavitud hasta una posicion de influencia.
Encuentra todos los capitulos en https://sites.google.com/view/cyberhome-nicaragua
#TelenovelaXicaDaSilva #ActrizTaisArauju #ActrizDricaMoraes #NovelasBrasileñas
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TVTranscripción
00:00Chica da Silva
00:05Don Evaristo de Sepúlveda Toledo
00:18Cuanto gusto
00:20Señor Comendador Joao Fernández
00:22Vinimos a molestarlo
00:24No es ninguna molestia señor
00:25Presumo que esta es su esposa
00:28La señora Amelia, mi mujer
00:31Tiene parentesco con los condes de la barca
00:34Si, ya lo sabía
00:35La fama de la belleza de su merced ya había llegado a mis oídos
00:38Pero todo lo que oí fue injusto
00:40Su merced es más bonita de lo que dicen
00:42Ni que lo diga
00:44Tiene unos ojos de gato
00:45Vuestras mercedes son muy gentiles
00:47Este es mi ayudante de órdenes
00:50Juvenal de Lenteja
00:51Un hombre de pocas palabras pero muy útil
00:54Mucho gusto
00:55También traje a un físico
00:57El doctor Piedras
00:59Un médico de renombre en toda la región
01:01Piedras
01:03Que nombre tan curioso
01:05Ese no es realmente mi nombre
01:06Me llamo doctor Piedras
01:08Porque cierta vez tuve en mis manos un caso muy curioso
01:11Un hombre que se lamentaba por dolores tan profundos e insoportables
01:15En la región del bajo vientre
01:16Que no tuve alternativa
01:18Abrí al pobre
01:20Que valiente
01:21Encontré dos piedras en un órgano junto a su estómago
01:25Dos piedras grandes
01:26Que guardo hasta hoy en un frasco que llevo conmigo
01:29¿Quiere verlas?
01:31Ciertamente
01:32Así que el cuerpo humano también es capaz de producir piedras
01:46Qué curioso
01:47¿Y el enfermo?
01:49¿Se recuperó?
01:51Murió con dolores todavía más insoportables después de que lo cosí
01:54Las piedras le hacían falta
01:57Su merced fue valiente al abrir al pobre hombre
02:00No tanto como piensan
02:01Yo sé de algunos médicos que acostumbran a abrir la barriga de la madre
02:05Cuando el bebé está volteado y no puede nacer
02:07La madre muere, claro
02:09Pero se salva el bebé
02:10Como digo
02:11Aún habremos de encontrar un hombre que en vez de piedras comunes
02:15Produzca diamantes
02:16Qué bueno
02:22Un huésped que ríe cuando llega
02:24Yo soy chica
02:30Su merced ya debe haber escuchado hablar de mí
02:33¿Y quién no?
02:34Repito vuestra merced el mismo elogio que el comendador le hizo a mi mujer
02:38Es más bonita de lo que dicen
02:40Su merced tiene miel en la boca
02:44Si yo pudiera, agarraría los ojos de su merced
02:50Y me los colgaría en el cuello de tan bonitos que son
02:53Es muy gentil
02:55Rosa
02:59Yelena
03:00Benedicta Augusta
03:04Traigan de comer y jugos para todos
03:09Vamos, señor
03:15Su casa no tiene nada que envidiar a las mejores de la corte, señor comendador
03:26Por desgracia llegamos en un día triste
03:29¿Triste?
03:31¿Por qué?
03:31En el camino encontramos al sargento mayor Cabral
03:34Su esposa desapareció
03:36Y su hijo menor también
03:38¿Micaela?
03:41Encontraron un trozo de mantilla rasgada
03:43Lo que indica que fue llevada en contra de su voluntad
03:46Solo pueden haber sido los negros
03:49Que mal le hice a vuestras mercedes
04:12Yo siempre, siempre traté bien a los esclavos de mi casa
04:16Vuestra mesa no hizo nada malo
04:19Ni siquiera la conozco
04:21En ese caso
04:22¿Por qué me raptaron con mi hijo?
04:25Vamos a cambiar vuestra mesa
04:27¿A mí?
04:30Vamos a cambiar vuestra mesa por nuestro rey
04:32Si ellos devuelven a Aquiloa
04:35Devolvemos a vuestra mesa y a sus hijos
04:38Dios mío
04:40¿Y si no aceptan el cambio?
04:43Estamos en una guerra, señora
04:45Si ellos no aceptan el cambio
04:48Si matan a Aquiloa
04:50Matamos a vuestra mesa
04:55Luis Felipe
05:07Violante, ¿cómo está?
05:09Recibí un mensaje de nuestro padre pidiendo que volviese
05:12¿Por qué pareces sorprendida?
05:16Es que por un instante yo pensé que...
05:19La señora Micaela desapareció con Carlos
05:22Pensó que me la hubiese llevado
05:24Vuestra merced me sorprende cada vez más con su capacidad de pensar mal de la vida ajena, Violante
05:29Pero la señora Micaela desapareció
05:30Sí, nuestro padre salió a buscarla
05:33Yo también voy
05:35No, quédese, quédese
05:36Él salió hace horas, debe estar por regresar
05:38Espero que la encuentren
05:41Dios mío, ¿qué habrá ocurrido?
05:43Deben ser ellos
05:44Padre
05:50Veo que regresé en mala hora
05:53Ella desapareció
05:59La señora Micaela desapareció
06:03¿Está triste por ella?
06:06Lo que tengo es rabia
06:07Porque quedo en una mala posición por culpa suya
06:11Que contrajo ese hábito de pasear por las tardes a la orilla del río
06:14Y yo le pedí que se lo prohibiese
06:16Todo el pueblo hablará de nosotros
06:18Lo que hablarán o dejen de hablar no importa
06:21Lo importante es dónde está
06:23¿Habrá huido por cuenta propia?
06:25Creo que no
06:26Vean lo que encontramos
06:28La mantilla rasgada
06:31Y su mucama
06:33Mi rastro
06:35Pero esto es terrible
06:37Pobre señora Micaela
06:41Este esclavo tiene muy buenas manos
06:56Sí
06:59Él aprende muy bien las cosas que le enseño
07:02Señora Shika
07:05Vuestra merced nos recibió como una reina
07:08Le agradezco los elogios
07:10Comimos de todo lo mejor
07:12Y al refrescarnos los pies fue una gran idea
07:14Solo tengo una petición que hacerle
07:16Pues hágala
07:17Y será cumplida
07:19Mi esposa y yo tenemos el hábito de dormir en aposentos separados
07:23¿Por qué?
07:25Su merced ronca muy fuerte
07:26Chica
07:33Haz preparar otro aposento
07:35No hay problema
07:36La casa es muy grande
07:38Solo pregunté por preguntar
07:41Ni mi mujer ni yo roncamos
07:43Según sé
07:44Es una cuestión de costumbre
07:46Si su merced lo dice
07:48Se hará como quiere
07:50Rosa
07:51Prepara otro aposento
07:57Y coloca colchón de plumas
07:59Y almohadas de las mejores
08:00Que es para don Evaristo
08:02Ve
08:02Sí señora
08:03Anda estropajo
08:05Y entonces don Evaristo
08:11Seguro que su merced no esperaba una casa tan noble como la mía
08:18Su merced pidió hablar conmigo a solas
08:30Me sorprendió la actitud de vuestra merced
08:33Pensé que saldría de prisa a buscar a la mujer del sargento mayor
08:37¿Por qué no lo hizo?
08:39No conozco el motivo de su desaparición
08:42Tal vez no quiera ser encontrada
08:44¿Cree que puede haber dejado al esposo?
08:47Tan solo sé que es muy infeliz
08:49Y de todas maneras
08:51Si mañana no ha aparecido
08:52Entonces sí será un caso que nos afectará más profundamente
08:56¿Y su merced?
08:58¿De qué quería hablar conmigo?
09:01Quiero que me haga un favor
09:02Dígame
09:04La esclava que me lavó los pies
09:06Mándela a mi cuarto
09:08Vuestra merced ha oído hablar de mí
09:12No puedo adormecer sin un cuerpo caliente y carnoso a mi lado
09:16Su merced tendrá aquí las esclavas que quiera, don Evaristo
09:19Serán muchas, señor comendador
09:23Muchas
09:35¿Quería hablar conmigo?
09:38Puede retirarse
09:39Soy toda oídos
09:49Cuando mi esposo dijo que nos quedaríamos en vuestra casa
09:52Me gustó la idea
09:54Sí
09:55Creo que podrá comprender mi petición
09:58Otra no lo haría
10:00En verdad
10:01Insistí para que nos quedásemos aquí
10:04Por vuestra merced
10:05¿Por mí?
10:07No me gusta dormir sola, señora Chica
10:10¿Y por qué no duerme con su esposo?
10:14Yo prefiero un lacayo
10:15¿Ah?
10:18Su merced quiere que le consiga un lacayo
10:21Puede ser el que me lavó los pies
10:23Tiene un porte
10:25¿Paulo?
10:27No
10:28Paulo no
10:29Paulo puede terminar en problemas
10:31Es mejor otro
10:33Yo tengo uno que puedo mandar para su merced
10:36Su esposo no discutirá con mi comendador
10:39Mi esposo y yo
10:41Nunca hablamos sobre sus asuntos, señora Chica
10:43En ese caso
10:47Yo mando al lacayo para su merced
10:49Y yo que pensé que había visto de todo en esta vida
11:00¿Me llamó?
11:07Su merced ha de ir a visitar
11:09Hoy a la señora Amelia
11:10¿Visitala?
11:13Ahora
11:13Ella pidió un lacayo
11:15Chica, ¿qué hace con este esclavo?
11:20Después le digo
11:21Se puede ir
11:23No quiero dejar para después lo que puedo oír ahora
11:28La señora Amelia pidió un lacayo
11:31Y yo le mandé a ese
11:33Dios mío
11:37Es la pareja más original que haya visto
11:39Porque el esposo me pidió a la mucama benedicta
11:41Bajé a llamarla
11:42Solo sé una cosa
11:44O los dos salen de aquí muy felices con nosotros
11:47O pelean y nos echan la culpa de todo
11:49Es una pareja de cornudos
11:52Eso sí
11:53Bonito cuerpo
12:03Desvístase
12:06Acuéstese
12:19Antes de todo quiero apreciar su cuerpo
12:28Ah
12:35Desvístase.
13:05Está como me gusta.
13:27Venga.
13:35Es inútil esperar más.
13:55¿Qué pretende hacer, padre?
13:57Depende. Si decidió huir, yo la castigaré.
13:59Bien sabe que no. La mantilla estaba rascada.
14:02Ella ni tendría con quién huir, ¿no es cierto?
14:04Si fue ractada como parece, pronto lo sabremos.
14:08Le voy a pedir ayuda a todo el regimiento para buscar a la luz del día.
14:12Además, es preciso recibir al emisario del gobernador.
14:15¿Cómo puede pensar en sus deberes oficiales con la señora Micaela desaparecida?
14:19¿Qué tiene que ver una cosa con la otra?
14:21Bien, yo también debo recibir al emisario del gobernador.
14:25Su merced ha de invitarlo a nuestra casa, ¿no es así?
14:27Es inútil, violante. Él es casado.
14:30Su mujer vino en una litera y, por cierto, es muy bonita.
14:34Pregunté si es casado o no.
14:38¿Qué idea tiene de mí?
14:40¿Ve, padre, como soy insultada dentro de mi propia casa como si buscara esposo?
14:44Pídale perdón a su hermana.
14:46Perdóneme, violante.
14:48No vuelva a repetir ese insulto.
14:51Moncoso.
14:51Bien.
14:55Voy a buscar al padre Obico para que recibamos a la pareja como debe ser.
15:00Son nobles, deben ser muy religiosos.
15:02Con permiso.
15:12Elvira.
15:13¡Qué sorpresa!
15:15Fui yo quien la mandé a llamar.
15:17No lo sabía.
15:19Pues ahora lo sabe.
15:20La mandé a llamar para poder fijar el matrimonio para estos días.
15:24Pero tan deprisa.
15:25No falte a su palabra, señor José María.
15:29Pero el velo de Elvira no está terminado.
15:33No es así, Elvira.
15:34Su merced sabe bien que sí.
15:41Muy buenos días.
15:44Durmió bien, señora Amelia.
15:46Como un ángel.
15:47Yo sé bien que su merced ha de haber tenido un ángel en la cabecera de su cama toda la noche.
15:55Señora Amelia, su merced ha de ser la primera en ser invitada.
16:00Voy a dar una fiesta como nunca se ha visto en esta región.
16:02Para celebrar el matrimonio de mi amigo José María y de la señorita Elvira.
16:07¿Matrimonio?
16:09Mis felicitaciones.
16:11Vuestras mercedes han de estar muy felices.
16:15Felicísimos.
16:17María, vuestra merced no me engaña.
16:29¿Qué manera de hablar es eso?
16:35Yo quiero que vuestra merced me diga la verdad.
16:40Vuestra merced es culpable de la desaparición de la señora Micaela.
16:47¿O qué huesas se quiere saberlo?
16:49Vuestra merced se está arriesgando mucho.
16:51Alguien se dará cuenta.
16:53Y entonces vuestra merced estará perdida.
16:56Ni la protección del comendador le servirá.
16:59Él no me protege, él me usa.
17:02Como sea.
17:03Pero si no fuera por él, vuestra merced ya sería comida de buitres.
17:08Nosotros no podemos dejar que Quiloa muera, Rosa.
17:11Yo lo dejaría.
17:14Me dijo vieja cuando robó la casa.
17:17Si él se arrastrara delante de mí a pedirme agua, yo no se la daría.
17:20Piensa en lo negro fugitivo, Rosa.
17:24Si no hay quilombo, los que se han maltratado, los que se han azotado, no tendrán a dónde ir.
17:30Yo no pienso solo en mí.
17:32Vuestra merced puede estar equivocada, pero tiene generosidad en el corazón.
17:36Pero si piensa que el comendador ha de volver a Quiloa, está muy equivocada.
17:41Ellos van a dejar a la señora Micaela morir.
17:44La pobre.
17:45La pobre.
17:50¿Ves quién se decía el rey del quilombo?
18:04Cuando salí de Villarrica me dijeron que su merced había perdido la autoridad sobre la región.
18:09Veo que eso no es verdad.
18:12Mi autoridad nunca se debilitó.
18:14Eso puede verificarlo.
18:16¿Y el caso del robo de las armas?
18:18El culpable es este mismo.
18:20Lo que no entiendo es por qué todavía no lo ahorca.
18:24Porque él ha de decirme quién denunció la existencia de las armas.
18:27Hasta entonces, ha de implorar para morir.
18:32Señor comendador.
18:34Discúlpeme.
18:35¿De qué se trata, soldado? ¿Por qué interrumpe de esa manera?
18:38Acaba de llegar un mensaje al regimiento a su nombre.
18:41Lo trajo un mercader que fue robado en el camino por los esclavos.
18:46Aquí lo tiene.
18:50Es lo que pensaba.
18:56Tienen a la señora Micaela y a su hijo.
18:58Quieren cambiarlos por este negro.
19:00¿Qué hará, señor comendador?
19:04Lo decidiremos juntos.
19:06Mientras tanto, debemos impedir que asesinen a ese esclavo.
19:10Soldados.
19:10Bajen al desgraciado de ahí.
19:17Métanlo en prisión.
19:18¿Logró lo que ambicionaba, hermana?
19:40Todavía no.
19:41María Dolores dice que no me entregará a su hijo.
19:43Si ese niño no está bajo la protección de la iglesia, todo el pueblo estará en peligro.
19:48Yo lo sé muy bien.
19:50Mucho más si está en manos de Chica.
19:52Las señales del demonio son claras.
19:54¿Cuál es su plan, hermana?
19:56María Dolores cederá.
19:58Ella permitirá que el niño me sea entregado.
20:00¿Y si no cede?
20:02Haremos lo que intentamos sin éxito anteriormente.
20:06Para raptar al niño, necesitaremos una oportunidad.
20:11Basta con que estemos atentos y ella surgirá.
20:14Tal vez surja antes de lo que pensamos.
20:18Seguramente Chica ha de querer impresionar al emisario del gobernador con una gran fiesta.
20:23Como acostumbra ser.
20:24Oí rumores de que pretende realizar el matrimonio del señor José María y Elvira en su casa.
20:33Será un pretexto para realizar una fiesta nunca vista en la región.
20:38Una fiesta.
20:39Todos exceden en la bebida durante una fiesta.
20:44Exactamente.
20:46Será nuestra oportunidad para rescatar a ese bebé.
20:50Bien.
20:51Necesito irme.
20:52Debo volver a casa para saber de las diligencias tomadas para encontrar a mi madrastra.
20:57Yo la acompaño.
20:58Por favor, padre, quédese.
21:00Quédese.
21:01La hermana Veridiana tiene un asunto que hablar con su merced.
21:05Hasta luego.
21:10Padre Obigo, ¿cómo permite que esa niña esté delante de su merced mostrando su cuerpo?
21:16¿No se da cuenta que está pecando cada vez que posa los ojos sobre sus piernas?
21:22Diga.
21:23¿Qué siente por ella?
21:35Hueserce no debería buscarme de día.
21:38Su mujer lo ha de descubrir.
21:39Haréis que me moleste, esclava.
21:42Parece que ya no tuvierais placer en estar conmigo.
21:44Siempre ponéis barreras a nuestros encuentros.
21:46¿Qué dices, señor Pereira?
21:48A mí cada vez me gusta más huéserce.
21:50Es que yo le tengo miedo a la señora Guiomar.
21:53Con el cinturón bien cerrado.
21:55No sospechará.
21:57Mi señor esposo.
21:59¿Sí?
22:00Oí vuestra voz.
22:02Pensé que ya os habríais ido.
22:04Yo me atrasé.
22:06Le preguntaba a esta esclava por Jerónimo que me ha de acompañar.
22:10¿Bien?
22:12Hasta luego.
22:12Cerrado.
22:26Cerrado está.
22:29Hueserce bien que podría quitarme ese cinturón.
22:31Callaros.
22:36Ha de haber sido solo una impresión de parte mía.
22:41Tan solo eso.
22:42Pero hay que tener los ojos bien abiertos.
22:55No me respondió, padre.
22:57¿Qué siente por ella?
23:00Siento un cariño especial.
23:03Sí, Santa Hermana.
23:04Siento un calor en el corazón.
23:07Mire, esa muchacha es doncella.
23:08Tiene la inocencia de una niña, no ve el mal.
23:13Si muestra las piernas del cuerpo, no es por falta de pudor, sino por no conocer el mal.
23:18Pero, padre Obico, ¿cómo puede decir algo semejante?
23:21Se trata de una bebedora de sangre.
23:24Se un día probó la sangre.
23:26Lo hizo como lo haría un animal, sin percibir el mal.
23:29Padre Obico, yo logro oír a través de las palabras de su merced.
23:35Y lo que oigo no es bueno.
23:39¿Qué quiere decir, hermana?
23:40Hay palabras que ni siquiera deben ser proferidas.
23:45Su merced está en grave peligro.
23:46Tengo la fe dentro de mí.
23:50No hay peligro.
23:52Si fuera tan fácil vencer la tentación.
23:59Su merced habla con conocimiento de causa.
24:03Hubo una vez una niña.
24:05Una novicia que iba a hacer sus votos finales y se enamoró de su confesor.
24:09Sin saber que él, él no había logrado vencer el demonio que llevaba dentro de sí y se acostó con ella.
24:19Es horrible.
24:21El peor de los crímenes.
24:24Ese hombre fue descubierto.
24:26Y la niña considerada inocente, pues nunca había oído hablar de esos asuntos y venía de una familia que la protegió.
24:32Pero él, fue condenado a pasar el resto de sus días en una celda completamente cerrada.
24:41Solo había una abertura por donde pasaban platos de comida cada día.
24:47¿Aún está vivo?
24:49Durante años el carcelero solo veía una mano delgada, muy delgada, de largas uñas que venía a recibir el plato.
24:55Escuchaba aullidos terribles durante toda la noche, hasta que un día la mano no vino más a recibir el plato.
25:05¿Y la niña?
25:07Nunca pudo volver a mirar a ningún hombre.
25:10Todo lo contrario.
25:12La visión de los hombres le da náuseas.
25:16¿Entiende lo que quiero decir, padre Ubico?
25:19Sí, lo sé muy bien, hermana.
25:20Si los religiosos resistimos la tentación, nuestro premio en el cielo será mayor.
25:27Pero si caemos en pecado...
25:29Aquí en la tierra seremos castigados.
25:32Padre Ubico, hasta yo misma ya lo habría denunciado al obispo si sospechase de su merced.
25:38Pero creo que sus sentimientos, aunque confusos, como me dijo antes, no son malos.
25:44Cuídese.
25:47No hay nada que temer, hermana.
25:49Soy fuerte.
25:49Eso espero.
25:53Hasta luego.
26:02Lo ve.
26:04Lo ve.
26:05Si sigue sin entender las leyes del mundo, no podré salvar a su merced.
26:11Vuestra merced en peligro.
26:14Estamos los dos en peligro, Eugenia.
26:16Entiéndalo.
26:17No, miedo, yo...
26:20Miedo, vuestra merced.
26:23Debo pensar por nosotros dos.
26:25Debo ser fuerte por nosotros dos.
26:27Ya sabemos lo que quieren los negros.
26:39Esta vez actuaron con precisión para salvar al esclavo fugitivo.
26:42Como hombres del rey, tenemos la obligación de proteger a una señora, mucho más casada y con una familia noble como la señora Micaela.
26:49Por otro lado, no podemos ceder.
26:51Sería una demostración de debilidad.
26:53Es lo que pienso.
26:55Esta vez los negros nos dejaron en un camino sin salida.
26:58¿Cuál es su opinión, don Evaristo?
27:01Creo que el asunto es demasiado delicado.
27:03Exige que consultemos antes de nada los sentimientos del esposo de la señora Micaela.
27:08Tiene razón.
27:10Diga, sargento mayor.
27:11Señor, si su merced tuviera que tomar una decisión, ¿cuál sería?
27:17¿Aceptaría las exigencias de los negros y entregaría a su líder a cambio de la señora Micaela?
27:27De ninguna manera.
27:30Por mí dejen morir a la señora Micaela.
27:32Por lo que comprendo, a su merced no le preocupa la vida de su esposa y de su hijo.
27:44Soy un hombre de armas, señor comendador.
27:45Siempre coloqué los intereses del rey por encima de los míos propios.
27:50Son hermosas palabras, señor sargento mayor.
27:54Siendo así, dejaré a sus mercedes solos para que tomen la decisión que quieran.
27:59Ni siquiera quiero molestarlos con mi presencia.
28:03Permítame.
28:10La mujer del sargento mayor ha de ser vieja y fea para que la descarte de esa manera.
28:15No, al contrario.
28:17Es joven y hermosa.
28:20Entonces se volvió impotente.
28:22Ni quiere verse libre de ella sin pasar vergüenza.
28:28Ay, padre.
28:29Veo que está cansado.
28:33Llegaron a algún acuerdo.
28:35Tratarán de salvar a la señora Micaela.
28:37No es de mi incumbencia.
28:40¿Cómo que no?
28:41Un sargento mayor no debe defender sus intereses personales.
28:45Dije a todos que lo que decidiesen estaría bien.
28:48Pero, pero no intercedió por ella.
28:50¿Y por qué lo haría?
28:53Nuestro hermano Carlos todavía es un niño.
28:56Ya los tengo a sus mercedes.
28:58Si pierdo uno, me quedan cuatro.
28:59Yo también dudo que los negros sean capaces de matar a un niño.
29:04También lo creo, pero no a la señora Micaela.
29:07Lo sé.
29:07¿Y ni siquiera sabiendo eso intercede por ella?
29:09No entiendo por qué insiste tanto en salvar a la señora Micaela.
29:13No es más que una pobre infeliz a quien le di el honor de usar mi apellido.
29:17Si no fuera por mí, se habría muerto de hambre de cualquier manera.
29:20Padre mío, si no fuera por el respeto que le debo, yo diría lo que pienso de su actitud.
29:38Pero no puedo continuar viviendo bajo el mismo techo que vuestra merced.
29:43Pues hoy vuestra merced atentó contra todo lo que considero justo y correcto en este mundo.
29:49Yo me voy a mudar de esta casa.
29:51No se atreva.
29:52Le escribiré a mi tía y pediré reservas para vivir si fuera necesario.
29:57Pero de ahora en adelante no aceptaré ni un solo centavo que venga de vuestra merced.
30:01Hasta el día de recibir la herencia de mi madre.
30:08Más tarde mandaré a alguien a buscar mi equipaje, que ni llegué a deshacer.
30:13Si sale de esta casa, no volverá a poner los pies aquí nuevamente.
30:20Adiós.
30:31¿Por qué le da tanta importancia a aquella mujercita?
30:34Tampoco lo sé, padre.
30:39Tampoco lo sé.
30:42Pero yo en su lugar le pediría al comendador que enviase a Luis Felipe de regreso a Portugal.
30:47Para evitar que nos humille viviendo fuera de casa.
30:50Señorita Paulina.
31:10Señor Luis Felipe.
31:12¿La señora bienvenida a la doña de la posada está?
31:16Vuestra merced no sabe lo que hemos sufrido por la señora bienvenida.
31:20La pobre se encerró en su cuarto, parece que hizo una promesa.
31:23Dijo que solo saldrá de allá cuando su nieto esté casado.
31:26Por suerte eso va a ocurrir en los próximos días.
31:30Sí.
31:30Imagínese que me pidió que cuidase la posada.
31:33Bien, pues entonces dígame, ¿vuestra merced me acepta como huésped?
31:38¿Vuestra merced?
31:39Sí.
31:40Pero si tiene casa, familia.
31:42¿Por qué vivir en una posada?
31:48Prefiero no responder, señorita.
31:50Tan solo dígame que me puedo quedar aquí.
31:52En su caso no será necesario consultarle a la señora bienvenida.
31:56Es evidente que sí.
31:58Y su merced solo pagará lo que ella le cobra a los otros huéspedes.
32:00En ese caso, indíqueme un cuarto.
32:02Venga.
32:03Cómo no.
32:12¿Alguna noticia?
32:41No.
32:42Ninguna, señora.
32:44Puede creerlo.
32:46Qué extraño.
32:47Mi esposo no debería dejarme aquí más que lo necesario.
32:52Aquí también estamos muy ansiosos por la espera.
32:56También queremos a Aquiloa de vuelta.
32:59Sí.
33:00Creo que no tardará mucho.
33:03Yo...
33:04Yo...
33:06Yo tengo mucha hambre.
33:08Hasta de vuelta me se come.
33:10Aquí tenemos poca comida.
33:12comemos una vez al día.
33:23Vuestra mes se ve como es nuestra vía.
33:26Es de mucho sufrimiento.
33:28Pero es mejor que vivir con lo blanco.
33:33Yo siempre traté a mis esclavos lo mejor que podía.
33:38Yo sé lo que es sufrir.
33:40Yo sé lo que es pasar hambre.
33:41Vuestra mes se lo dice como si ser esclavo pudiera ser bueno.
33:48Basta ser esclavo para ser triste.
33:51Para no tener voluntad propia.
33:52Ni deseo...
33:54Ni deseo...
33:55Ni amor que dure.
33:57Porque Mario y la mujer...
34:00Puede ser vendido en cualquier momento.
34:03Y aún ser blanco pobre...
34:06Es mejor que...
34:08No ser nadie.
34:09Puedo imaginar lo que es ser esclavo.
34:13Pues trame se demuestra buenos sentimientos.
34:17Y yo siento pena.
34:18Pena.
34:20Pena por qué.
34:21Si tuviéramos que matar a vuestra mes.
34:24Me pondré muy triste.
34:31De todos modos me mataría.
34:34Es la guerra, señora.
34:37Es la guerra.
34:48Soldado, quiero que su merced mantenga los ojos bien abiertos...
34:55Para que nada le ocurra al prisionero.
34:56Sí, señor.
34:57Estamos ante una grave situación.
35:00El hombre ahora es una moneda de cambio.
35:02Pero no lo soltaré sin saber lo que quiero.
35:06Mientras tanto...
35:07Si la persona que busco...
35:09Es realmente alguien que está cerca de mí.
35:12El esclavo corre el riesgo de morir.
35:15No conmigo al frente de la prisión, señor.
35:18No lo deje morir.
35:20O daremos una pésima imagen delante del emisario del gobernador.
35:24Cuídelo muy bien.
35:25Es una orden.
35:29Sería mejor si me dijera quién lo ayudó en el robo de las armas.
35:32Y a quién le vende los diamantes.
35:35Su vida estaría más segura.
35:37Yo no se lo voy a decir nunca.
35:41Nunca entregaré a quien confía en mí.
35:45Lo veremos.
35:46Me llamó señora.
36:12Y tenía que llamarte burra.
36:14Su merced no me contó cómo estuvo la noche con don Evaristo.
36:18Qué noche, señora chica.
36:19Hasta me da vergüenza decirlo.
36:21Pues deja la vergüenza en la barraca y cuéntame.
36:24En verdad es como todo el mundo dice que...
36:27...no se cansa nunca.
36:28Nunca, señora chica.
36:29Yo estaba cansada y el hombre seguía desnudo.
36:32Entonces a su merced le gustó.
36:35¿Quién soy yo?
36:36A la mujer no tiene que gustarle o no gustarle.
36:39Solo tuve el gusto de obedecer a Buesase y ofrecí mi cuerpo.
36:42Ya veo que su merced quiere más.
36:45Si él quiere, ¿quién soy yo para decir que no?
36:48Y yo que pensé que su merced era una burra.
36:51Es muy astuta.
36:53Me salió mejor de lo que yo pensaba.
36:55¿De qué hablaban?
36:59Cosas de mujeres.
37:02Entonces cuéntenme.
37:04A veces su merced es un descarado, señor José María.
37:08Yo solo sé que cuando su merced me necesita es toda a grados.
37:11Y cuando quiere dejarme al margen hace insinuaciones terribles.
37:15¿Qué insinuaciones?
37:16Su merced se va a casar.
37:19Y yo soy la primera en respetar al novio.
37:21¿Me va a contar o no de lo que estaban hablando?
37:23Es la pobre Benedicta.
37:26Ella dice que el tal don Evaristo es todo lo que la gente decía.
37:29Y mucho más que eso.
37:31No la dejó en paz toda la noche.
37:34No me diga.
37:35¿Qué quiere decir con no me diga?
37:38Solo estaba hablando conmigo mismo, Xinga.
37:42Su merced me está ocultando algo.
37:43Pero a mí no.
37:45Hable de una buena vez.
37:46No es nada.
37:47Tan solo sentí que tenía un brillo en la mirada.
37:50Y desconfíe.
37:51Su merced se equivocó.
37:52Vio lo que no existe.
37:54Si continúa hablando de esa manera, le voy a pedir a Benedicta que le preste sus arreos a su merced.
37:59Señora Xica, supe que cerca de aquí hay un lindo río con cascada.
38:18Me gustaría dar un paseo por allá.
38:19¿Quiere que prepare una merienda y acompañe a su merced?
38:24No será necesario tanta molestia.
38:26Basta con que me ofrezca una litera con cuatro esclavos fuertes.
38:30Uno puede ser aquel que me sirvió ayer en la noche.
38:33Me gusta caminar sola y...
38:35oirá el ruido de la cascada.
38:38Pues su merced ha de oír el ruido de muchas cascadas si quiere.
38:42Señor comendador.
38:55Qué buenos vientos lo traen, amigo.
38:57¿Cuándo llegó al pueblo?
38:59Ayer noche.
39:00¿Entonces ya supo del rapto de su madrastra?
39:04Sí, señor.
39:07Confieso que aún estoy impresionado y sorprendido por la actitud de mi padre.
39:12Él se lavó las manos, señor.
39:14Por eso vine.
39:17Vine a pedir por la señora Micaela y por mi hermano Carlos.
39:28Qué insólita situación.
39:30Su padre, el esposo, deja la decisión en nuestras manos.
39:37Y su merced, que es el hijastro, viene a pedir por ella.
39:40Hago lo que considero justo.
39:44Su merced la ama, ¿verdad?
39:49No me mienta.
39:51Prácticamente ya me lo contó con medias palabras.
39:55Responda, señor Luis Felipe.
39:56Su merced la ama.
40:00De su respuesta depende mi decisión.
40:04¿A quién le estaré respondiendo?
40:06Al señor comendador, que debe aplicar las leyes.
40:11O a mi amigo.
40:21Ya sé la respuesta.
40:23Su merced la ama.
40:24Es la mujer por quien suspiró todos estos meses.
40:27Muy bien.
40:31Ya decidí.
40:32¿Soltará al negro?
40:37No.
40:40No puedo aceptar ese cambio.
40:42Pero ganaré tiempo.
40:44¿Ganará tiempo para qué, se puede preguntar?
40:46Para invadir el quilombo.
40:49Sabe los riesgos.
40:50Ella y el niño pueden resultar muertos.
40:52Su padre no me dejó otra alternativa.
40:54¿Cómo dice?
40:56Si su padre, como sargento mayor que es, le hubiera implorado ayuda a don Evaristo,
41:00y pedido el apoyo del rey para salvar a su mujer,
41:03yo habría cedido a su petición y soltado al negro.
41:06Pero si ni al esposo le importa, no hay razón para negociar.
41:13Mi padre es un monstruo.
41:17Solo ahora se dio cuenta de eso, Luis Felipe.
41:20Yo lo sé hace mucho tiempo.
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