00:00Durante casi una década, Arabia Saudí ha vendido al mundo una visión de futurismo sin límites,
00:08ciudades lineales en el desierto, rascacielos imposibles y megaproyectos diseñados para
00:13reinventar una economía dependiente del petróleo. Hoy ese relato empieza a ajustarse a la realidad.
00:19Riyad ha decidido cancelar, congelar o reducir algunos de los proyectos más emblemáticos de
00:24la visión 2030, tras comprobar que la ambición inicial no encaja con el contexto económico
00:28actual. El primero en ser rediseñado es The Line, una ciudad lineal de 170 kilómetros sin coches ni
00:35calles cuyo coste y complejidad técnica han obligado a replantear por completo el concepto. Neom, la
00:40megaciudad futurista a orillas del Mar Rojo, llamada a ser la joya de la corona del Plan Saudí, será
00:45mucho más pequeña y funcional de lo prometido. Y el Mukab, un colosal cubo de 400 metros por lado que
00:51aspiraba a convertirse en el mayor edificio del mundo, ha quedado en suspenso tras las primeras
00:56excavaciones. El detonante principal es la caída de los precios del petróleo, que ha reducido los
01:01ingresos del Estado y limitado la capacidad de financiar proyectos de costes astronómicos. A
01:06ello se suma una realidad incómoda. Algunas ideas no son hoy ni técnica ni económicamente viables.
01:13Arabia Saudí no renuncia a transformarse, pero el mensaje ha cambiado. El futurismo sin límites deja
01:18paso a una etapa de realismo forzado, con menos fuegos artificiales y más calculadora.
01:26Gracias.
01:27Gracias.
01:28Gracias.
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