00:00Caracas destaca por su convivencia única con la fauna silvestre, pero esta cercanía ha generado
00:12una confusión peligrosa. Creer que especies como guacamayas, ravipelados y serpientes pueden ser
00:19mascotas. Expertos advierten que intentar domesticar a estos animales no solo es un
00:25delito ambiental según la ley venezolana, sino que rompe el equilibrio ecológico y pone en riesgo
00:31la salud humana debido a bacterias e infecciones. Alimentar a las guacamayas con dietas humanas les
00:38provoca daños hepáticos, mientras que el cautiverio les causa depresión severa. Por su parte, el ravipelado
00:45es un marsupial inofensivo que controla plagas y cuya manipulación debe evitarse por seguridad. La
00:52buena fe de rescatar crías o animales heridos suele terminar en daños irreversibles para la
00:59fauna. En lugar de intervenir de forma doméstica, las autoridades instan a la ciudadanía a contactar
01:06a especialistas o redes de rescate, recordando que el maltrato, tráfico o cautiverio de estas
01:12especies conlleva sanciones penales de hasta cinco años de prisión y multas severas. Es fundamental
01:20entender que estos animales cumplen un rol vital en el ecosistema urbano, y su bienestar
01:26depende de que se mantengan en libertad y bajo la supervisión de expertos en vida silvestre.
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