La versión sobre el accidente ferroviario de Adamuz en el que habría un choque de los dos trenes comienza a dar un giro. A medida que pasan las horas y se conocen testimonios directos de pasajeros que viajaban en los trenes siniestrados, se abre paso un relato muy distinto al que se ha dado inicialmente: no hubo un choque entre dos trenes, sino un roce a gran velocidad que provocó el desequilibrio y posterior descarrilamiento de varios vagones. Un cambio relevante que explica muchas de las incógnitas aún sin resolver como por qué el maquinista del Iryo en su audio no habla de un choque o del Alvia pese a que supuestamente colisionó a los 20 segundos.
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