Tras una persecución y accidente automovilístico donde, por fortuna, no hubo personas lesionadas, una cámara policial en Washington captó una escena inesperada: un perro rebota dentro del vehículo que chocó, sale proyectado y aprovecha el impulso para correr y ponerse a salvo.
¿Vale la pena poner en riesgo a las mascotas por intentar huir de la Policía?
Sé la primera persona en añadir un comentario