00:00Seguimos aquí en la sala de redacción para hablar justamente de los presos, porque lo que pasa en las cárceles del país también es importante.
00:06Y aquí está Felipe para conversar del tema.
00:08Felipe, sabemos de tres peligrosos delincuentes que el gobierno quiere trasladar de la cárcel de Barranquilla, pero que finalmente se echó para atrás.
00:14¿Cómo es esta historia?
00:15Mónica, los quiere trasladar y son tres temibles delincuentes, los que llaman los jefes de las extorsiones en Barranquilla.
00:22Hablamos del negro o verdigno Palomino y alias Castor.
00:25Esto fue muy polémico el fin de semana, incluso con las autoridades locales.
00:28Sin embargo, hoy el ministro encargado de justicia, Andrés Cidárraga, señaló que se suspendieron estos traslados.
00:35La razón, le incumplieron al gobierno en este denominado proyecto de paz urbana, por lo cual, por ahora, no regresarán a Barranquilla, donde era efectivamente su nicho criminal.
00:48No para la polémica del gobierno nacional en torno a la decisión de trasladar a Barranquilla a los temibles delincuentes, alias Castor, Digno Palomino y el negro Over.
00:56Conocidos en el AMPA como los jefes de las extorsiones en esa región del país.
01:01Por ahora, el ministro de justicia encargado, Andrés Cidárraga, aseguró que se frenó el traslado por incumplimientos en los acuerdos por parte de los presos.
01:10Que la suspensión obedece es a una falta de cumplimiento de acuerdos y compromisos entre estas dos bandas criminales en el marco de la mesa que tienen con la oficina del alto comisionado para la paz.
01:22Le consultamos al exministro de este gobierno, Ángela María Buitrago, que cuestionó la decisión.
01:27Una decisión de esta naturaleza no puede ser inconsulta. No puede tener tampoco la disposición de que simplemente una mesa es suficiente para generar estos movimientos.
01:40Evitar que se convierta en laboratorio de una política que premia criminales y debilita la autoridad del Estado.
01:48Todo queda a manos del alto comisionado que debe determinar si estos delincuentes cumplen los requisitos para un proceso de paz.