00:00El inicio de año suele generar ruido, pendientes y expectativas externas. Entre tanto movimiento,
00:06lo primero que se pierde suele ser la claridad respecto a uno mismo. ¿Qué se necesita? ¿Qué
00:11se desea? ¿Qué se debe cuidar? Este ritual existe para evitar comenzar en automático.
00:16El romero se emplea por una razón simple. Es una hierba que no se consume deprisa. Requiere
00:21espera, tiempo de infusión y atención. Esa condición lo vuelve útil aquí.
00:25Hierve agua, apaga el fuego y coloca una ramita de romero. Cubre la taza y espera 3 minutos. No
00:32hagas otra cosa mientras esperas. Sirve el té. Toma la taza con ambas manos. Antes del primer
00:37sorbo, formula una sola frase interna en respuesta a esta pregunta. ¿Qué necesito preservar de mí en
00:43este año? No la repitas. No la expliques. Con una frase basta. Bebe el té en completo silencio. Cuando
00:49termines, coloca la ramita en un papel y dóblalo. Guárdalo durante una semana en un lugar que abras
00:54todos los días. Un cajón, una cartera, una bolsa. Si pasado ese tiempo aún lo necesitas,
01:01decídelo conscientemente. Si no, tíralo. ¿Qué evitar? No lo conviertas en una lista de metas.
01:07No lo hagas por hacer. Aquí la intención cambia el valor del acto.
01:14Suscríbete al Economista y no te pierdas de nuestros contenidos.
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