00:00Y ahí en mi colonia habíamos como unos 15 chavalillos jugando fútbol ahí, ¿no?
00:08Y de repente uno dijo, ya me voy.
00:11Y todos, hey, ¿dónde vas? ¿A entrenar? ¿A entrenar qué? ¿Lucha?
00:14Y todos ya saben, no, no más.
00:17Pues me fui con él.
00:19Me fui con él de niño ahí a ver qué salía.
00:23Y fui el único que me quedó de todos.
00:26Todos se empezaron ahí, se empezaron ahí.
00:28A mí me empezó a gustar, a gustar. Me gustaba porque entrenaba.
00:31Me gustaba entrenar, me gustaba brincar, maromear.
00:34Y de repente pasaron 20 años y ya estaba en el negocio.
00:39Mi mamá no le gustaba, nunca le gustó.
00:42Mi mamá se fue, falleció sin ver ir a un evento mío luchar.
00:48Nunca, nunca quiso ir.
00:49Ah, vamos, mi hermano.
00:50Mi hermano sí ha ido a verme pocas veces, unas 5, 6 veces en toda la carrera que tengo.
00:54Pero no, no, mi mamá no.
00:57Nunca le gustó ir a verme, que me pegaran, decía.
01:02Y no, nunca fue ahí, nunca fue.
01:03Y se murió y nunca fue.
01:06De hecho, mi primera máscara con la que debuté, se la llevó a ella en el cajón.
01:11La verdad es que tengo, me dicen, ¿por qué es el luchador si no me gusta la lucha?
01:17Y digo, pues es que se me dio.
01:18Es un negocio que se me dio y sí la respeto, la respeto muchísimo.
01:23Por eso yo creo que a veces pienso en que ya me quiero retirar, porque a veces veo los chavalos de hoy,
01:28entrenan 5 meses, 6 meses y de repente ya están luchando.
01:33Oye, ¿cómo le hacen? Yo duré 5 años entrenando.
01:36Gracias a Dios, nunca me he quebrado.
01:38Nunca me he quebrado. Estoy muy lastimado de mis hombros, de mis rodillas, de mis tobillos.
01:41Estoy muy lastimado. De mi espalda, ni se diga.
01:44Pero nunca me he quebrado. Gracias a Dios.
01:47Nunca estoy en una cama por la lucha de Dios.
01:49Nunca estoy en una cama por la lucha de Dios.
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