00:00¿Qué tal amigos? Estas son mis reflexiones dominicales y vamos a tratar un tema bastante
00:06interesante. Cuando ya no existan los smartphones. La masificación del uso de teléfonos inteligentes
00:15que a principios de este siglo marcó paridad con la población dominicana de entonces fragmentó
00:22significativamente el modelo de la prensa tradicional. Fue ese el punto de inflexión
00:27que dio paso al nuevo ecosistema de la convergencia de medios, es decir, a la integración de diferentes
00:33plataformas en una sola. Pero si aquel fenómeno resultó tan determinante en el surgimiento de un
00:40modelo de periodismo y de comunicación de masas, la llegada ahora de la inteligencia artificial
00:45tendrá impactos más devastadores en nuestra esfera. La era del teléfono inteligente como paradigma o
00:53catalizador de las comunicaciones masivas está cerca de su fin. Las evolutivas aplicaciones de la
01:00inteligencia artificial pronto se ocuparán de sustituirlo, tal como lo conocemos hoy, por otros
01:07dispositivos igual de capaces de cumplir sus amplias funciones. Relojes, pulseras, gafas y cualquier otro
01:16dispositivo permitirán que sin pulsar teclas como ahora podamos acceder a la escucha o visión de
01:24noticias, hablar con personas o dictar órdenes para activar puertas, encendido de autos, de luces
01:31hogareñas, etc. Si ahora el teléfono inteligente con aplicaciones de la inteligencia artificial puede
01:38hacer esto, en un futuro no muy lejano, los usuarios podrán prescindir de este aparato, según lo
01:45pronostican los propios líderes de las empresas fabricantes. La tecnología emergente seguirá
01:51estrechando el campo de audiencias de los medios escritos en la medida en que el texto se va
01:57desplomando ante el peso de lo audiovisual y el declive del uso de teclas para escribir.
02:03Pero hay más, y eso es lo que me quita el sueño. No solo es que la gente consume en otros lados y de
02:10otra forma, es que la inteligencia artificial no solo distribuye, también crea contenido. Ya los
02:18algoritmos pueden redactar una nota básica, editar un video, generar imágenes y lo harán cada vez
02:24mejor. Nuestra ventaja ya no puede ser solo la rapidez, sino la profundidad, el contexto, la
02:32verificación humana que evite que una noticia falsa generada por máquinas encienda un país.
02:39Tenemos que ser los filtros confiables en este mar de información automatizada.
02:46Las plataformas y los asistentes de inteligencia artificial ya le están mostrando a cada persona
02:51solo lo que creen que les interesa, en su burbuja. ¿Cómo hacemos para que nuestra información de interés
02:58público, incómoda a veces, trascendental siempre, atraviese ese filtro y llegue a la gente? No podemos
03:07depender de que un algoritmo nos favorezca. Y luego está el tema de la plataforma económica.
03:13Si la publicación migra a audios, videos breves y asistentes de voz que resumen las noticias,
03:20¿dónde ponemos los anuncios? ¿Cómo monetizamos un contenido que se consume en un reloj inteligente
03:27o en unas gafas de realidad aumentada? Los modelos de suscripción tendrán que evolucionar
03:33también, quizás hacia membresías, que incluyan experiencias, acceso a periodistas,
03:39sin letras, ultra especializados, algo que valga la pena pagar. Es un panorama bastante retador el que
03:47tenemos de frente, lo que nos obliga a apresurar el paso de la transformación hacia lo digital,
03:53mientras preservamos los medios escritos en buenas salas de cuidados intensivos. Pero no se trata
04:00solo de mantener con respirador artificial lo de antes. Se trata de que el periodismo, que es nuestro
04:06oficio, nuestra ética, nuestra obsesión por contar la verdad, aprenda a trasplantarse a estos
04:13nuevos cuerpos tecnológicos. El diagnóstico finalmente es complejo, pero el paciente puede salir adelante
04:19si actuamos con claridad y sin miedo. Al fin y al cabo, por más que cambie el dispositivo,
04:26la gente seguirá necesitando quien le explique al mundo la verdadera realidad.
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