00:00Queridos míos, eso que creyeron que nunca sucedería, solo estaba bajo la superficie
00:10esperando su hora. La demora es el pulso secreto de Dios para sorprendernos. Por ello las grandes
00:16revelaciones nunca llegan en la prisa. El conocimiento, el arte, las decisiones que
00:22trascienden necesitan tiempo para adquirir sustancia, peso, poder y verdad. Carajo, entendamos
00:31esto, porque si lo hacemos estaríamos depurando lo esencial. Y lo esencial no responde a la
00:37urgencia de los hombres sino al ritmo oculto de Dios. Hoy ese instante ha llegado y cuando
00:44llega, llega lo mejor y nadie lo detiene. Y lo que parecía imposible está aquí. Mejor
00:52tarde que no.
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